Se equivoca el ministro Patzi cuando dice que la educación es un vehículo de colonización. Y como todas las equivocaciones es un error a medias porque la educación no fue solamente eso, ni remotamente es sólo eso. Y un botón de muestra es el propio ministro que ocupa ese cargo no solamente por los cambios políticos que vivimos en democracia sino porque la educación es un factor de movilidad social, el más importante junto con la política, y si no basta observar al sociólogo aymara convertido en dignatario de Estado. Otra muestra, botón también, es quien escribe estas líneas porque oficia de sociólogo aurorista y se da aires de doctor en ciencia política gracias a sus primeros pasos escolares en la escuela Wilge Rodríguez de Cochabamba antes de aterrizar en el Don Bosco, colegio católico y protestante… porque en mis épocas de estudiante los curas protestaban —y cómo, es cuestión de revisar la lista de los huelguistas que se sumaron a la lucha de las amas de casa de la mina Siglo XX en 1978— contra la dictadura de Banzer.
Y esta mención a mi colegio católico no es confesional sino que tiene que ver con el debate que se armó en torno a los resultados del congreso educativo que, por ahora, se concentra en el tema religioso. Y abundan las medias verdades y las mentiras piadosas. Porque así como la Iglesia Católica no es una constelación de madres a la Teresa de Calcuta tampoco es un ejército de la Santa Inquisición, y así como promover la educación laica no es propiciar el ateísmo —algo inverosímil en estos lares— tampoco se puede menospreciar el valor de los valores promovidos por el catolicismo. Con todo, y no puedo evitar mi manía de sociólogo político, me parece extraordinario que el debate nacional esté concentrado en la defensa de la fe o en la promoción del pluralismo religioso cuando hace un año estábamos embarrados en la incertidumbre política y a punto de un estallido social. Entonces, desde estas líneas, hacía mi campaña por la des-dra-ma-ti-za-ción de los acontecimientos y la relativización de los altisonantes discursos. Y ahora no puedo sino insistir en la idea porque existen demasiados datos como para tomar las cosas a la tremenda. Basta ver a los talibanes altiplánicos estilo Mr. Atlas y su espejito oriental de talante aerobic —miel para los mass media—, o escuchar a Raúl Prada, un constituyente derivado (derivado/derribado, suena ídem pero no significa símil, diría Derrida) que quiere que la asamblea sea absolute power, o al senador Ortiz que viajó en la delegación oficial a negociar la ampliación del ATPDEA y dice que el gobierno no sabe lo que quiere porque no Podemos, o al vicepresidente García que fue a lo mismo y de paso a ojear el Miss Universo para que no duden que el gobierno apoya las demandas de oriente, o al
viceministro Milton Melgar preparando la alineación del team presidencial de fútbol para uno de los eventos estrella de la inauguración de la asamblea constituyente. O, finalmente, volviendo al tema de inicio, sólo resta que la protesta contra el congreso educativo termine en una santa alianza entre Guillermo Lora —maestro del trotskismo
magisteril— y el padre Obermayer —un cruzado en la defensa eclesiástica— para desbaratar el proyecto irreligioso del ministro Patzi, quien de tanto reclamar la necesidad de descolonizar se olvida que nuestro Presidente es, a su modo, un colonizador.
Y se olvida que al exigir que la Iglesia Católica se defina por la oligarquía o por el pueblo está bailando la cueca del nacionalismo revolucionario. Es que estamos viviendo una onda retro, y menos mal que sólo existen unos cuantos Iracundos, y son esos músicos uruguayos de los sesenta.
*Fernando Mayorga es sociólogo y aurorista confeso.
Trago amargo
El convivir con un alcohólico, ya sea un miembro de la familia o un amigo, es un trago amargo que deben aceptar una inmensa porción de la población boliviana.
La institución caminera
El Servicio Nacional de Caminos nació como el Servicio Cooperativo Boliviano Americano de Caminos, que fue creado en 1955 con asistencia técnica y económica del Gobierno de los Estados Unidos.
La consigna es no aflojar
Tanta verborrea sobre descolonizar la educación boliviana, de un ministro que fue adoctrinado en Cuba para parlotear clichés de los 60, que se me agolparon recuerdos de una tesis de maestría en 1971.
Los ecos de Córdoba
La reciente reunión de ocho presidentes latinoamericanos en Córdoba no tenía propiamente una agenda formal, lo que contribuyó a que sus características más destacadas consistieran en el desorden