En un radical cambio de opinión, el ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, dijo ayer que la justicia debe pronunciarse en el caso del acuerdo comercial suscrito entre YPFB e Iberoamérica Trading SRL para la exportación de 2.000 barriles de petróleo a la brasileña Univen.
“El tema está en manos de la justicia”, señaló Soliz, quien dijo que pone las “manos al fuego” por la legalidad y su propia ética, y celebró que el caso haya sido derivado al Ministerio Público para la investigación de este asunto que destapó la polémica en el Poder Ejecutivo.
Manifestó que la decisión de la Superintendencia, de remitir obrados al Ministerio Público, fue correcta. “La norma lo dispone así ante cualquier supuesta irregularidad detectada”.
Por su parte, el vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, dijo que el Gobierno esperará el informe que debe presentar Yacimientos para tomar una decisión al respecto.
“El Superintendente hizo lo que tenía que hacer respecto a lo que él consideraba que estaba mal de un contrato y YPFB está revisando las cifras y ha hecho su contrarrespuesta y seguramente se tendrá una versión definitiva”, precisó el dignatario.
Por la mañana, el presidente Evo Morales Ayma consideró que existen contradicciones entre la resolución y el informe de la Superintendencia sobre la intermediación para venta de petróleo a Brasil, pero anunció que se continuará con la evaluación hasta aclarar este tema. El Congreso también pidió un informe oral y escrito al Ministro de Hidrocarburos y al Presidente de YPFB.
Entretanto, la Red ATB informó anoche que el asesor general de la presidencia de YPFB, Eduardo Baldiviezo, renunció a su cargo el mismo día que se conoció la resolución de la Superintendencia. El informe, al que tuvo acceso este medio de comunicación, señala que la empresa Iberoamérica Trading Ltda se creó el año 2004, precisamente cuando el ex superintendente de Hidrocarburos se desempeñaba en esas funciones.