El Santuario de Copacabana (provincia Manco Kapac), ubicado a unas tres horas de La Paz, acoge a cerca de 90 mil devotos, la mayoría peruanos, para celebrar la festividad de la Virgen.
De acuerdo a la presidenta del Concejo Municipal, Adela Callisaya, la celebración se inició el viernes con un desfile de las autoridades locales y los estudiantes, y en la madrugada del sábado las salvas de dinamita anunciaron el inicio de una agitada jornada con prestes en los locales y una feria abarrotada de artesanos, pequeños productores y comideras de Perú y Bolivia
Por la noche, una procesión en devoción a la Virgen recorrió las calles de esa localidad.
Así, el municipio turístico recibió, y aún recibe, a sus visitantes desde el viernes, los que llenaron la plaza, el calvario, la playa, la Horca del Inca y el calvario menor de Santa Bárbara, donde se realizan ofrendas y rituales con sacerdotes aymaras.
La autoridad municipal destacó la presencia de ciudadanos peruanos aunque este año, “hubo una notoria presencia de argentinos de Jujuy. Está lleno, más que todo vienen con toda su fe y la misa del viernes y la de este sábado estuvo llena; la iglesia quedó pequeña”, manifestó.
Cada año, la población de Copacabana, puerta oficial del ingreso de los turistas, se llena de miles de visitantes quienes acuden a pedir un milagro a la Patrona de Bolivia y celebrar su fiesta religiosa. Esta gestión los festejos se prolongarán hasta el lunes, por el feriado patrio.
Ante esta situación, la capacidad de hospedaje quedó rebasada por la cantidad de fieles que buscaban donde alojarse, mientras que para el 2007 hay un acuerdo para que la plaza de Copacabana quede expedita, agregó Callisaya. Sobre las medidas de seguridad, explicó que el control está a cargo de más de 100 efectivos policiales que fueron enviados y otro personal de la Naval.