La instalación de la Asamblea Constituyente ha constituido un acontecimiento único y sin precedentes en todo su desarrollo. La posesión de una indígena como Presidenta de la Asamblea y el desfile de delegados de los 36 pueblos originarios de Bolivia, ha mostrado al país y al mundo la razón de las luchas sociales y la justificada motivación que tenían quienes querían que se convocara a una Asamblea que tuviera carácter fundacional. Propios y extraños hemos constatado que la población de Bolivia no sólo está constituida por criollos y mestizos, sino también por una enorme cantidad de gente originaria asentada en todas partes del territorio nacional que no tuvo participación alguna en la fundación de la República.
Miles de los que asistieron a los actos programados en la hospitalaria ciudad de Sucre así como millones de televidentes que escucharon el Himno Nacional cantado en castellano, quechua, aymara y guaraní y vieron el desarrollo de los actos programados con motivo de esa instalación, sintieron sacudidas por la emoción sus fibras más íntimas y comprendieron que la exclusión social fue un comportamiento irracional de las élites del pasado y que esa exclusión tiene que terminar.
El hito histórico que marca la iniciación de la Asamblea Constituyente debe ser entendido como el inicio de una nueva etapa en la vida nacional que curando las heridas del pasado abra un ancho camino de reencuentro entre todos para avanzar en la construcción del nuevo país que tanto anhelamos.
El pasado debe quedar atrás y en todo el año que durarán las sesiones de la Asamblea, los constituyentes deben trabajar sin desmayos para lograr en forma consensuada la aprobación de las nuevas estructuras que se establecerán en el país.
La hora de los pactos y de los acuerdos ha llegado. En la Asamblea estamos representados la generalidad de los bolivianos. Más aún, la presencia de unos y de otros en los actos llevados a cabo con motivo de su inauguración, sumada a los resultados electorales, ha dado absoluta legitimidad a ese cónclave.
La ocasión ha llegado para quienes estén interesados en contribuir con ideas y planteamientos a las propuestas y proyectos que seguramente se debatirán en el seno de la Asamblea Constituyente; a ellos se les presenta la oportunidad de hacer llegar su pensamiento a ese gran encuentro o de generar escenarios alternos de discusión para hacer luego sus propuestas a la Asamblea, porque de lo que se resuelva en ésta dependerá el futuro nacional.
La nueva Constitución debe ser una Ley de Leyes que reflejando lo que somos estructure la República en forma perdurable.
La Feria, los libros y La Paz
Está claro que el libro como objeto viene triunfando ante el inminente y desenfrenado avance de la tecnología, tan cercana a los monitores y teclados, tan distante del papel, la imprenta y el aroma profundo de las tintas.
Otra Bolivia
La mayoría de los comentarios sobre la recién nacida Asamblea Constituyente, confíen o no en la llamada “refundación”, coinciden en que Bolivia enfrenta un serio desafío del que desearíamos esperar benéficos avances y no lamentables retrocesos.
Por un mejor futuro para los indígenas
Hoy, el mundo conmemora el legado de los pueblos indígenas. En América Latina, ellos comprenden el 10% de la población de la región y representan el principal grupo desfavorecido.
Alan García frente a Bolivia
El presidente del Perú, Alan García, ha visitado últimamente el departamento de Tacna, donde presentó importantes proyectos de desarrollo para la zona sur de su país. Pero lo destacable para nosotros, los bolivianos