En la feria 16 de Julio se venden todo tipo de animales sin control Loros, monos, parabas y hasta lagartos y otros que están protegidos por la Ley del Medio Ambiente se venden sin ninguna restricción en la feria alteña. La norma prevé sanciones de hasta dos años de cárcel para esta actividad.
FERIA 16 DE JULIO • El mono de la foto estaba siendo comercializado el jueves en la feria alteña a Bs 100 y los loros, dependiendo del tamaño, eran vendidos entre Bs 25, 35 y hasta 70.
“Lorito trae la patita, se llama Jonás”, decía la vendedora al ofertar a 35 bolivianos un ave con las plumas verdes, con tonos azules y rojos en la cabeza, vistosas pero maltratadas, la cola casi metida entre sus diminutas piernas y el pico visiblemente lastimado.
Una compradora aseguró: “Este loro está enfermo”. No, decía la vendedora, “lo han traído hoy para que lo venda porque dice que en su casa los niños juegan con el loro y lo maltratan, pero no está enfermo, lléveselo caserita, es bien hablador”.
Pero Jonás no era el único loro ni el único animal en la calle Fornier. Ejemplares de diferente especie eran comercializados el jueves, en la feria 16 de Julio. En uno de los puestos se ofrecía un mono a 100 bolivianos.
Perros, gatos, gallinas, conejos, patos son expuestos en cajas, jaulas y hasta en costales, sin ninguna consideración. Pero algunos comerciantes ofrecen reptiles —lagartos y víboras—.
La calle de los animales de la feria 16 de Julio estos días está en obras —la alcaldía instala el alcantarillado pluvial— y más allá de la incomodidad los promontorios de tierra sirven de mostradores para exponer los animales. Son al menos dos cuadras en las que se puede adquirir mascotas y otros animales domésticos, el compromiso es que las dos veterinarias que funcionan legalmente en el lugar puedan vacunar gratis a los animales para evitar enfermedades.
Los comerciantes de animales domésticos llegan al lugar con 10 o más conejos cuis en sacos. Los más peludos son de origen peruano. “Llévese este caserita a Bs 25 el par, tienen bastante carne”, dice el vendedor sin reparar en las condiciones en las que los vende y de los mismos conejos.
Unas cuadras más allá también es posible encontrar, especialmente los domingos, ovejas, cabras y otros animales de corral.
La Alcaldía de El Alto reclama un reglamento para la tenencia y comercialización de animales domésticos. El jefe de la unidad de Zoonosis en esa ciudad, Gustavo Carpio, aseguró que es necesario la aprobación de una ley que tenga alcance nacional.
En relación a los animales domésticos, especialmente los perros y los gatos, que son comercializados en la feria 16 de Julio, Carpio confirmó que existe el acuerdo con las dos veterinarias de la calle Fornier para evitar más casos de rabia.
Según dijo, Zoonosis de la ciudad de El Alto realiza talleres de capacitación sobre tenencia y comercialización de animales, considerando que esa repartición tiene la obligación de velar por la salud de la población, evitando la transmisión de enfermedades de animales domésticos a los humanos. Aclaró que Zoonosis no tiene ninguna responsabilidad sobre la comercialización de animales y menos de los silvestres.
En La Paz, Susana del Carpio, directora de Animales SOS, institución dedicada a la protección de la fauna, lamentó que las autoridades “no tengan voluntad para hacer cumplir las leyes”.
Recordó que la Ley del Medio Ambiente establece una pena de dos años de cárcel para quienes tengan o vendan animales silvestres. Añadió que los loros “son cites uno”, es decir, están protegidos por convenios internacionales sobre tráfico de aves amenazadas. Del Carpio señaló que las autoridades llamadas a hacer cumplir las leyes son la Prefectura, la dirección de Biodiversidad dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y también la Alcaldía de El Alto, a través de la Policía Forestal.
“Todos se hacen los ciegos y el tráfico de vida silvestre es cada vez peor y mayor”, señaló la Directora de Animales SOS.
Sin embargo, la falta de una norma también permite a los comerciantes de animales domésticos exponerlos sin restricción.
Susana del Carpio dijo que hace mucho tiempo se intentó regular esta actividad sin que haya una respuesta positiva pese a la aprobación de normas. Recordó que son tres las categorías de animales domésticos: de compañía; de trabajo y de consumo.