El Gobierno busca la soberanía alimentaria La política comercial del Ejecutivo también apunta a la complementariedad para el intercambio de productos. Además de acuerdos, los empresarios demandan políticas de fomento a las exportaciones. Las embajadas tendrán un rol esencial.
A diferencia de otros gobiernos, la gestión de Evo Morales en cuanto a comercio busca, primero, garantizar la soberanía alimentaria para la población boliviana, además de fomentar la complementariedad para el intercambio de productos.
“Nosotros producimos para la comunidad, no para el libre mercado”, sostiene el ministro de Relaciones Exteriores y Culto, David Choquehuanca, al explicar la lógica de complementariedad que manejan los pueblos para el intercambio comercial.
“En algunas comunidades no circula el dinero, todavía funciona el comercio por trueque, que es un acto complementario donde no importa el precio”.
Precisamente —prosigue el canciller— el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) que Bolivia suscribió con Venezuela y Cuba se enmarca dentro de esta lógica. Por ejemplo, uno de los puntos que contempla el acuerdo es el intercambio de soya boliviana por diesel venezolano.
Choquehuanca señala que otro de los aspectos que contempla la política comercial del Ejecutivo es garantizar la soberanía alimentaria nacional, con productos tradicionales y altamente nutritivos, como la quinua. “Tenemos que hacer que estos productos, que son estratégicos, sean accesibles para la toda la población”, afirma.
A decir del vicepresidente de la Cámara de Exportadores de La Paz (Camex), Guillermo Pou Mont, el TCP tiene la virtud y la debilidad de ser “un modelo de vinculación con otros países que va más allá de lo comercial”, ya que puede ser “muy interesante; sin embargo, es probable que no haya muchos países interesados en relacionarse con Bolivia y con otros vecinos bajo esos términos”.
Agrega que el TCP está limitado por las naciones con las que se lo firmó. “Históricamente, el comercio con Cuba ha sido pequeño, hay que hacer un esfuerzo para que aumente en el marco del TCP. El comercio con Venezuela, históricamente ha estado restringido a la soya. Esperamos que ese mercado se abra a otros productos bolivianos”. El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, sostiene que el TCP “no es una alternativa real a los Tratados de Libre Comercio (TLC), porque excluye la posibilidad de alianzas con la primera potencia mundial (EEUU) y porque su base de sustentación depende en gran medida de la afinidad ideológica de sus participantes, y eso es algo que cambiará en el tiempo”.
El vicepresidente de la Camex señala que los anuncios del Ejecutivo de hacer negocios con otros países recién comienzan a plasmarse en hechos concretos. Entre ellos, destaca la iniciativa del acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) —que se emprende junto a la Comunidad Andina de Naciones (CAN)— y los trámites para inscribir la ampliación del Acuerdo de Complementación Económica (ACE-22) con Chile en la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).
Con respecto a EEUU, Pou Mont indica que “por lo menos ya tenemos una posición clara del Gobierno que, por un lado dice que necesitamos una ampliación del ATPDEA (Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Drogas) y por el otro dice que está dispuesto a negociar un acuerdo comercial”.
No obstante, lamenta que ambas decisiones se hayan tomado en julio y no en marzo.
El canciller asegura que el Gobierno hará gestiones para que, “con ATPDEA o sin ATPDEA, (los empresarios) puedan seguir exportando sus productos a los EEUU”. Sin embargo, la autoridad deja la definición de un acuerdo comercial con Washington a las deliberaciones de la Asamblea Constituyente.