Por primera vez en siete meses de gestión, el presidente Evo Morales decidió evaluar a su equipo de colaboradores. Fueron 15 los ministros que rindieron examen y 45 viceministros. Sólo faltó la ministra de Producción y Microempresa, Celinda Sosa, y un viceministro del área, quienes se encuentran fuera del país. Además, fueron invitados a la evaluación autoridades de entidades autárquicas, como Impuestos Nacionales, Aduana, el INRA, Fonvis y Caminos.
Las autoridades gubernamentales no pudieron disfrutar del paisaje a las orillas del lago Titicaca, pues les faltó tiempo. Se intentó ser riguroso con los horarios, a tal punto que el último viernes, cuando comenzó la reunión, cinco ministros que llegaron tarde a la cita, tuvieron que esperar el horario de la merienda para ingresar al salón donde se realizó la exposición. Los dos días la trucha fue el plato pedido por las autoridades, acompañados de chairo y sopa de quinua.
Cada ministro presentó un informe de gestión, esta evaluación duró todo el viernes. En tanto que ayer se realizó un debate sobre cómo mejorar su gestión. Entre todos se evaluaron. Según la agencia ANF, los más reprendidos fueron los titulares de Educación, Félix Patzi, y de Gobierno, Alicia Muñoz. En tanto que la de Justicia, Casimira Rodríguez, no aguantó las críticas y lloró.
Al final del encuentro y luego de una espera larga de los periodistas en las afueras del hotel, el Jefe de Estado fue el encargado de dar un informe. Ningún ministro quiso hacer declaraciones. Con nerviosismo, el ministro de Desarrollo Rural, Agropecuario y Medio Ambiente, Hugo Salvatierra, se limitó a decir “no estoy autorizado, perdón, el único que va a dar conferencia es el Presidente”. Todos sus colegas y viceministros desaparecieron del lugar en cuestión de minutos, para evitar dar declaraciones.