El vicepresidente Álvaro García Linera viajará mañana a Brasil para negociar con las autoridades de ese país varios temas que hacen a la relación bilateral, informaron ayer fuentes diplomáticas.
García Linera, designado por el Ejecutivo interlocutor ante los gobiernos de Brasil y Estados Unidos, se reunirá el jueves con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y con el ministro de Minas y Energía, Silas Rondeau.
El viaje del Vicepresidente se produce en momentos en que Bolivia y Brasil pasan por un momento de tensión en las relaciones entre ambas naciones a raíz de la nacionalización de los hidrocarburos —decretada el 1 de mayo— y de la discusión por un aumento de los precios del gas boliviano.
El viernes, el canciller Celso Amorim anunció que el Gobierno brasileño admitirá un alza “razonable” sobre los 4 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica) que su país actualmente paga por el gas boliviano. Bolivia aspira a una sustancial elevación del precio de venta de su gas, pero Brasil ha negado hasta ahora tal posibilidad.
Por su parte, la agencia brasileña Estado aseguró que, pese a que no aceptará negociar un aumento en el precio pagado por el gas natural, las autoridades de Brasilia se disponen a ofrecer a Bolivia ayuda en otras áreas.
Según el informe, Brasil se dispone a construir una carretera conectando la capital de Bolivia, La Paz, a la provincia de Pando, en el norte del país, y también baraja la posibilidad de que el banco brasileño de fomento (BNDES) financie la exportación de bienes producidos en el país.
Otra de las fuentes consultadas también dijo que García Linera tendrá a su cargo el fortalecimiento de las relaciones comerciales con Estados Unidos. Bolivia intenta extender por uno o dos años las preferencias arancelarias para los productos nacionales. La Paz-Brasilia, La Razón-AFP-DPA