Vendedores ocupan casas, aceras y calzadas Los comerciantes de grandes negocios ocupan los espacios viales según su criterio, haciendo caso omiso de las disposiciones municipales. El peatón no tiene otra que utilizar la calzada, en medio de los vehículos.
A diario los propietarios de tiendas y locales comerciales del macrodistrito Max Paredes violan las disposiciones municipales y, literalmente, ocupan y toman como suyas aceras y calzadas.
Esta realidad, que pasa desapercibida a fuerza de costumbre, fue corroborada en un recorrido realizado ayer por las calles Isaac Tamayo, Eloy Salmón, Tumusla y Max Paredes, donde los espacios públicos son ocupados por los dueños de negocios grandes.
En la observación se constató el escaso o ningún espacio que queda para el peatón sobre la vereda —a veces sólo el cordón de acera—, obligándolo a descender a la calzada y a caminar entre los carros. Según el rubro de venta, las calaminas, electrodomésticos o muebles, entre otros, son expuestos en plena calle.
Ricardo Flores, comerciante de la Eloy Salmón, sostiene que sacan los productos porque “la gente prefiere comprar en la calle a adquirirlos en una tienda”, donde cuestan lo mismo.
“Es parte de nuestra idiosincrasia, es una realidad que tenemos nosotros”, agrega. Y aunque admite que el uso de los espacios es controlado de vez en cuando, los comerciantes no corrigen su actitud. “Tenemos que salir solamente media acera, a la mitad podríamos sacar algunos productos. La calle no podemos ocuparla, pese a que esta situación de regulación tendría que ser para todos o para nadie”.
A unos seis metros de distancia de su negocio, otro miembro de su gremio tiene varias cajas de máquinas para hacer ejercicios, apiladas sobre la acera. Un poco más cerca, dos metros tal vez, otro comerciante expone tablas de planchar ocupando parte de la vereda y de la acera.
Lo propio sucede en la Tumusla, donde hay tenderos que exponen su mercadería o productos comestibles (incluidas las vitrinas) a lo ancho de la vereda.
Pero estas formas de ocupar las vías públicas están prohibidas. “Los propietarios de tiendas no pueden salir de su espacio, deben permanecer dentro de sus recintos”, sostuvo el subalcalde de Max Paredes, Erick Rojas.
Consultado sobre el control y los castigos, la autoridad asegura que “estamos trabajando en el tema”, aplicando las sanciones en cumplimiento de las diferentes ordenanzas que hay al respecto.
En el caso de los comerciantes informales que se asientan temporalmente, dijo que éstos se apoyan en la ordenanza 101/102 de 1994, firmada por la ex alcaldesa Mónica Medina, que no especifica el empleo de una medida exacta para las tarimas, sino que varía la extensión de éstas. “Tienen tres, cuatro medidas; esto no tiene una explicación lógica”.
Agregó que “los comerciantes informales desdoblan sus puestos y una tarima se vuelve dos o más”, y cuando se intenta regular el hecho se suscitan “enfrentamientos físicos con los guardias municipales”.
Richard Quiñones, vendedor de la Isaac Tamayo, reconoce que la medida de la tarima “depende del espacio (que posean), algunos usan un metro y medio, dos metros; depende”, afirma.
Excesos
Tiendas • Aunque las normas prohíben exponer la mercadería fuera del recinto, hay tiendas que ocupan toda la acera.
Pagos • Algunos comerciantes declararon a este medio que también pagan, por el uso de la acera, al dueño del edificio, aunque es un espacio público.