El Plan de Desarrollo del Gobierno aún no pisa tierra Javier Medina, estudioso del pensamiento andino, señala que el Plan no reconoce la realidad indígena profunda.
Alternativa • La selección de cebollas en el norte de Cochabamba (foto) es una muestra de las prácticas comunitarias campesinas.
El Plan Nacional de Desarrollo parte de supuestos en el fondo inexistentes, pues no reconoce la diversidad cultural y económica del país, según el estudioso de la problemática indígena Javier Medina.
¿En qué medida el PND reconoce la diversidad cultural y económica de nuestro país? En la misma medida en que el primer artículo de la Constitución, de 1994, define a Bolivia como un país multicultural y en el resto sigue siendo monocultural. De igual modo, el PND reconoce la diversidad cultural y económica del país, pero el resto de la propuesta sigue proponiendo más de lo mismo. La razón de fondo proviene del hecho de que la universidad sigue reproduciendo los mismos saberes foráneos y obsoletos de siempre.
¿Por qué dice que los planes estatales hasta ahora no reflejan ni siquiera la geografía nacional? La escuela y la universidad no investigan, sino que plagian y copian acríticamente todo lo que viene del Norte. Y el Norte es un espacio plano, homogéneo, de cuatro estaciones, humus profundo, gran pluviosidad que ha desarrollado una visión del espacio de tipo homogéneo y compacto que ha dado lugar a la vía Junker y a la vía Farmer. Ahora bien, resulta que esa geografía no tiene nada que ver con la alta montaña tropical andina, ni con la Amazonía y menos con el bosque seco del Chaco, cuya lógica se basa en la simbiosis interzonal o el control de un máximo de pisos ecológicos de acuerdo a la lógica de la complementariedad y que ha dado lugar a la vía comunitaria del Suma Qamaña, Sumay Causay, Ñande Reko, etc.
¿Los planes de Desarrollo Departamental y Municipal tienen las mismas carencias del PND o son otra cosa? Obviamente, tienen las mismas carencias. Están hechos por gente que comparte los mismos supuestos. Aquí no hay ninguna diferencia entre derecha e izquierda, socialistas y liberales. Todos pertenecen a una episteme ya caduca.
Por esto, ¿qué futuro tienen las autonomías departamentales y las municipales? Los datos indican que Bolivia no posee la masa crítica suficiente para nueve gobiernos autonómicos departamentales. Yo pienso que tenemos masa crítica para dos Estados Federales multiculturales: uno en Tierras Altas, hegemónicamente indígena y otro, en Tierras Bajas, hegemónicamente occidental. Uno basado en el derecho positivo individual y el otro en el Derecho consuetudinario comunitario. En cuanto a lo municipal, ya sabemos que dos tercios son inviables; sobre todo, los menores a cinco mil habitantes. Ahora bien, nos puede llevar al desastre el azuzar las energías disgregadoras. Parece que no somos conscientes de que sólo somos nueve millones de habitantes.
¿Qué se puede hacer para que el PND y los demás planes estatales se adecúen mejor a la realidad y diversidad nacionales? Que las universidades, semilleros de la burocracia, empiecen cuanto antes un proceso de descolonización intelectual, científico y moral.
¿El modelo del ayllu es una alternativa de desarrollo? El modelo del ayllu no busca el desarrollo. Busca la homeostasis del sistema; busca la calidad de vida, persigue la integralidad: el vivir bien en armonía y equilibrio con el entorno personal, de pareja, de familia, de comunidad… hasta llegar al ayllu de las waka y de la sallqa. El modelo del ayllu es antidesarrollista, es antiutilitario, es antiprogresista. Dicho de otro modo: es anticapitalista; es decir, antiliberal y antisocialista. El modelo del ayllu es una alternativa al desarrollo; no una alternativa de desarrollo. El modelo del ayllu es un modelo cuántico y cibernético de homeostasis biosférica.
El modelo del ayllu no busca el desarrollo, busca la calidad de vida, la integralidad.