El MAS hará valer su mayoría con los sindicatos afines El estado de emergencia declarado por los cívicos cruceños y las observaciones de la oposición no consiguieron que los masistas cambien de postura. Ellos quieren controlar las decisiones en la Asamblea Constituyente.
PALACIO DE GOBIERNO • El presidente Evo Morales conversa con los dirigentes de la CIDOB. El encuentro sirvió para ratificar el compromiso de respaldo a la mayoría absoluta.
El Movimiento al Socialismo (MAS) comenzó a utilizar su brazo sindical para lograr el control de las decisiones de la Asamblea Constituyente, mientras los prefectos, los cívicos cruceños y algunos partidos de oposición trabajan para frenar la amenaza.
Ayer, después de una reunión de una hora con el presidente Evo Morales, los dirigentes de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB) anunciaron que este jueves y viernes se trasladarán a Sucre para defender que las decisiones de la Asamblea se tomen por mayoría absoluta.
´Estamos respaldando con todas las regionales que la mayoría absoluta pueda definir las reformas a la Constitución en la Asamblea. Es lo más coherente y los indígenas tenemos mucha esperanza´, anunció el ejecutivo de la CIDOB, Adolfo Chávez.
En la misma linea, la Confederación de Campesinos de Bolivia se reunirá hoy para definir acciones en defensa de este mecanismo. Al igual que la CIDOB, este organismo sindical es aliado del Movimiento al Socialismo.
De aprobarse la mayoría absoluta, el MAS podría aprobar las reformas al texto constitucional solo, ya que cuenta con una bancada de 142 constituyentes de los 118 necesarios para cubrir el 50 por ciento más uno de los votos.
Esta posibilidad provocó que el Comité Cívico de Santa Cruz se declare en estado de emergencia y que los prefectos firmen una resolución exigiendo que las reformas constitucionales se aprueben por dos tercios de voto, es decir 170 de los 255 existentes.
A esto se suma la advertencia de los cívicos del Beni de solicitar el repliegue de sus constituyentes si se aprueba el mecanismo de la mayoría absoluta.
No obstante, el MAS ratificó que no cederá en su planteamiento y, contrariamente, defendió la idea de que ´en democracia las mayorías son las que deciden´, como dijo el lunes el vicepresidente Álvaro García Linera.
“Buscaremos consenso, pero entre los representantes de los sectores históricamente postergados”, anunció el constituyente Miguel Peña (MAS), tras señalar que la demanda de respeto a la mayoría absoluta ´es irrenunciable, pues es la única forma de que las demandas de los sectores sociales se incluyan en la Asamblea Constituyente´.
Su colega masista, Weimar Becerra (Pando), señaló que la propuesta de los dos tercios “no tiene ni pies ni cabeza. Todos estamos por la mayoría absoluta y se tiene que imponer”.
Román Loayza, también del MAS, advirtió en juzgamientos por circunscripción en caso de que algunos constituyentes traicionen la posición del MAS.
La pugna por los dos tercios o la mayoría absoluta se acentuó ayer, cuando la comisión redactora del Reglamento de Debates de la Asamblea Constituyente comenzó a trabajar en medio de denuncias de intromisión del Poder Ejecutivo.
Esta situación provocó que la presidenta de la Asamblea, Silvia Lazarte, convoque a su primera conferencia de prensa para justificar las reuniones que ayer sostuvo con los viceministros de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce y de Descentralización, Fabián Yaksic. ´Para mí no hay ninguna injerencia, para mí la Asamblea es pública y abierta, no es secreta ni privada´, señaló.
´Los dirigentes de MAS y el Presidente de la República, como presidente del MAS, tienen todo el derecho de llegar acá y reunirse con sus constituyentes. Injerencia sería dictar normas contra la Constituyente, interferir, perjudicar su trabajo. En ningún momento hemos venido en esa situación´, señaló Arce.
“Buscaremos consenso entre los representantes de los sectores históricamente postergados”, Miguel Peña, constituyente por el Beni (MAS)