El jefe de bancada de Unidad Nacional (UN), Peter Maldonado, denunció ayer que en YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos existe “una red partidaria y familiar que se favorece con el tráfico de influencias” para la adjudicación de contratos para auditar a las empresas petroleras.
El diputado señaló a Cecilia Rocabado, actual directora de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Hidrocarburos, como la “pieza clave” en este supuesto tráfico de influencias. Dijo que Rocabado trabajó “desde 1992 en el bufete de Manuel Morales Dávila”.
Manuel Morales Olivera, hijo de Morales Dávila, es asesor de YPFB. Según Maldonado, Rocabado participa en la comisión de contratación de empresas. Rocabado confirmó que trabajó con Morales desde que era estudiante. “Luego me independicé y cuando Morales fue encarcelado fui su abogada defensora”.
Sobre las acusaciones, dijo que “son absurdas”. Morales Olivera negó las acusaciones de UN.