En el departamento del Beni, el respeto por la vida silvestre es el principio de la conservación y aprovechamiento del lagarto (caimán o yacaré).
En la provincia Yacuma, del Beni, los ganaderos afiliados a la Federación desarrollan su actividad sin afectar la vida silvestre de estos animales.
El caimán es una de las cinco especies de Alligatoridae que se encuentra en Bolivia y que posee una piel de alto valor económico en el mercado internacional, lo que en la década de los 70 afectó negativamente la población de estos animales, por la caza indiscriminada, por lo que se estableció una veda a partir de 1987.
Los esfuerzos por la conservación de la vida silvestre tuvieron respaldo; a partir de 1997 se estableció el Programa Nacional de Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Lagarto, mediante el Decreto 24774.
El área natural de distribución de la especie en Bolivia abarca la región oriental y chaqueña del país, coincidiendo con zonas de inundación permanente o temporal, lagunas tectónicas o fluviales, ríos, arroyos, curichis o estanques, ya sea en área de sabanas naturales o en la región del pantanal boliviano.
Según los datos del Ministerio de Desarrollo Sostenible, la comercialización internacional de productos provenientes del aprovechamiento sostenible de los lagartos está regulada y ratificada por Bolivia mediante la Ley 1255 de 1991.
La normativa permitió que en la actualidad esta especie no se encuentre en peligro de extinción en nuestro territorio.
En la actualidad se trabaja en un nuevo marco normativo que regulará el aprovechamiento de la especie, tomando en cuenta los nuevos emprendimientos empresariales como la exportación de carne (embutidos), productos acabados como zapatos, cinturones y carteras, entre otros.