El Gobierno pide evitar el bloqueo a la feria cruceña Los indígenas y campesinos aliados al MAS admitieron que el cerco anunciado para el 20 tiene un objetivo esencialmente político, mientras otros sectores sociales menos radicales promueven el diálogo para evitar el perjuicio a la región y al país.
TRABAJO • Los preparativos para la Expocruz avanzan aunque los campesinos insisten con el bloqueo del 20.
El Gobierno dejó la neutralidad y convocó ayer a sus aliados que impulsan el bloqueo indefinido a Santa Cruz a revisar esta decisión, mientras los dirigentes que alientan la medida admitieron que ésta forma parte de una estrategia política para evitar el bloqueo de las oligarquías cruceñas a la Asamblea Constituyente.
Desde distintos escenarios, el vicepresidente Álvaro García Linera, el viceministro de Coordinación con los Sectores Sociales, Alfredo Rada, y el vocero del Palacio de Gobierno, Álex Contreras, demandaron la suspensión de la medida de presión anunciada para el miércoles 20.
“La Feria Internacional Expocruz es una ventana de Bolivia por la cantidad de expositores internacionales que se hacen presentes, por lo que invocamos a la reflexión de los sectores sociales a cambiar de actitud para que la Feria de Santa Cruz se desenvuelva de la manera más normal y tranquila”, exhortó García Linera desde Cochabamba.
En La Paz, Rada opinó “que las organizaciones campesinas e indígenas de Santa Cruz deberían replantear su inicial decisión y suspender cualquier tipo de medidas, porque no contribuyen a generar un clima propicio para el diálogo democrático”.
Entretanto, desde el Palacio, Contreras anunció que “si los sectores que piden el bloqueo son afines al Movimiento al Socialismo, tengan la seguridad que nosotros solicitaremos que no recurran a las medidas de presión”.
Desde Santa Cruz, los dirigentes del Consejo Nacional de Ayllus, y Marcas del Qullasuyu, Martín Condori, y de la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz, Ramiro Galindo, confirmaron el bloqueo, admitieron su alianza con el MAS y el fondo político de la medida.
“El Gobierno no es una sigla nomás, sino que responde a organizaciones que lo hemos puesto al Gobierno, somos nosotros”, dijo Galindo, mientras Condori apuntó que el cerco busca “aislar a estas logias para que dejen que la Asamblea haga su trabajo”.
Aseguraron además que cuentan con el respaldo de otras organizaciones como las juntas vecinales, los gremiales y los colonizadores, cuyos dirigentes, sin embargo, negaron este hecho en contacto con La Razón.
Rodolfo Landívar, dirigente de los vecinos, dijo que rechazan el bloqueo, porque un día después se inaugurará la Expocruz, “que atrae mucha inversión en beneficio del país y que nos beneficia también a nosotros”.
Con el mismo argumento, Jorge Vargas, ejecutivo de los gremialistas cruceños, anunció que no participarán en el cerco y, contrariamente, condenó la medida. “Rechazamos radicalmente que se quiera perjudicar así la imagen del país por intereses políticos”.
Primitivo Montaño, ejecutivo de la Confederación de Colonizadores, advirtió que existe la posibilidad de que el cerco a Santa Cruz provoque “enfrentamientos donde pueden haber heridos y eso sólo va a dañar la imagen de nuestro Gobierno fuera del país”.
Desde la capital oriental, Jaime Santa Cruz, segundo vicepresidente del Comité Cívico, informó que comenzaron a gestionar “los acercamientos necesarios (para evitar el cerco), porque la feria es de beneficio para todos los bolivianos”.
Pronosticó que de otra forma “podrían registrarse enfrentamientos entre cruceños”.
Tres prefectos niegan complotar
Los prefectos de Beni, Santa Cruz y Cochabamba negaron ayer que alienten un complot contra el Gobierno, como en varias oportunidades denunció el presidente Evo Morales.
El primero en reaccionar fue el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas. “¿Ustedes creen que vamos a sentarnos a complotar o a chantajear? No estamos en esas cosas, lastimosamente este Gobierno anda elucubrando este tipo de situaciones porque anda mintiendo, creando cizaña y buscando enfrentamiento entre bolivianos”, aseveró.
Ernesto Suárez, del Beni, opinó son “mentiras, falacias, calumnias que quieren dividir a Bolivia, son susceptibilidades para tratar de empañar algún encuentro de prefectos”.
Para el prefecto cochabambino, Manfred Reyes Villa, “no existe ninguna extorsión de parte nuestra y lo que único que estamos haciendo es velar por el desarrollo de cada una de nuestras regiones y ver qué cosas más podemos hacer para avanzar”. Un día antes el Jefe de Estado había hecho su última denuncia de complot. Redacción Cochabamba