Nuestro compromiso es el de siempre: informar y opinar con responsabilidad y desde un espacio independiente. A nuestros lectores nos debemos, y con ellos continuaremos todas las mañanas utilizando los canales y sistemas de circulación necesarios.
Los trabajadores de este matutino recordarán el domingo 17 de septiembre como una fecha histórica. La recordarán como la jornada en la que renunciaron a su habitual descanso matinal para ganar las calles de La Paz y El Alto a hacer algo que probablemente nunca antes hicieron en sus vidas: vender periódicos. Así, comprometidos con su fuente de trabajo y en una decisión absolutamente libre y voluntaria, ellos le hicieron frente a la incomprensible y singular huelga de los voceadores contra este medio de comunicación.
Y aunque todos estaban prevenidos de las advertencias de agresión que un día antes habían hecho los voceadores contra toda persona que no pertenezca a su sindicato y que salga a vender La Razón, jamás imaginaron el desproporcionado grado de violencia delincuencial con que serían atacados por grupos de choque de los canillas que recorrieron la ciudad en vagonetas y radiotaxis, como registran las páginas de esta edición.
Fue en esas circunstancias, en medio de las golpizas, los insultos y el robo de los ejemplares por parte de los voceadores contra los inéditos vendedores de La Razón, que intervinieron nuestros lectores en defensa de los agredidos, hicieron prevalecer su derecho a elegir el matutino que quieren comprar, y alentaron a los nuestros a seguir adelante con conmovedores gestos de solidaridad y respaldo.
En una actitud de agradecimiento por la preferencia y solidaridad de esos lectores frente al abusivo boicot de los voceadores, La Razón ha decidido regalar el ejemplar de la fecha de hoy, lunes 18, en las ciudades de La Paz y El Alto. A partir de mañana, este matutino utilizará canales alternativos de distribución y venta para llegar hasta las manos de nuestros lectores.
Y en cumplimiento de sus principios apegados al derecho de la ciudadanía a ser informada, el de los trabajadores a conservar sus fuentes de trabajo, y el de la institución editorial que somos a ejercer el derecho de la libertad de expresión, La Razón ha exigido a las autoridades del Gobierno las garantías plenas para el normal desarrollo de su actividad, sin presiones ni agresiones por parte de los voceadores.
La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, ha manifestado ayer, en declaraciones a este periódico, que “hay ciertas libertades que no se pueden vulnerar” y que en este caso se trata de un tema de “libertad de expresión y, fundamentalmente, derecho a la información de parte de la ciudadanía”.
Este medio aún no sale de su perplejidad por la incomprensible acción de los dirigentes de los voceadores, que actuando en perjuicio de sus afiliados y con una intransigencia lamentable, atacan al medio de comunicación que probablemente más ha beneficiado a los intereses de sus representados, y que cotidianamente trabaja de manera independiente en igualdad de condiciones que el resto de los medios de prensa del país.
En las actuales circunstancias, nuestro compromiso es el de siempre: informar y opinar con responsabilidad y desde un espacio independiente. A nuestros lectores nos debemos, y con ellos continuaremos todas las mañanas utilizando, en ese objetivo, los canales y sistemas de circulación necesarios. ¡Gracias, amigos lectores, por tanta fidelidad!