Violentos canillas agreden a los trabajadores de La Razón Casi 200 trabajadores de este medio de comunicación salieron ayer a las calles a ofrecer el periódico. Los voceadores movilizados en autos, motos y en grupos quisieron evitarlo, pero los ejemplares se vendieron casi como un día normal.
LA AMENAZA • “Bigotudo... te vas a perder mañana” le dijo esta dirigente de los voceadores a un fotógrafo de La Razón.
Más de una treintena de funcionarios de La Razón, amigos y familiares de ellos fueron agredidos, insultados o les arrancaron de las manos los ejemplares que pretendían vender para defender sus fuentes de empleo y el derecho de la ciudadanía a estar informada.
Miembros de la Federación de Voceadores de La Paz ayer patrullaron en autos, motos y en grupos por varios puntos de la ciudad para evitar la venta de La Razón. Cinco de ellos fueron detenidos por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) del Centro y de la zona Sur por agredir a trabajadores del periódico.
Oswaldo Aguirre, secretario del Comité Sindical de Trabajadores de este medio, estaba junto a sus sobrinos, su hermano y su papá en el Cruce de Villa Copacabana. Salieron con la intención de vender periódicos.
Su maletín se hallaba mal cerrado, pero parece que alguien lo reconoció. “Me quitaron los periódicos, querían quemarlos y comenzó la agresión, eran unas 20 personas. La Policía vino en auxilio y detuvieron a tres (dos mujeres y un hombre)”. Aguirre tiene cortaduras en una pierna, un ojo amoratado, el cuello rascado y recibió patadas en el suelo.
Ángel Miranda, jefe de Pre Prensa se encontraba con su hijo de ocho años cerca del colegio San Ignacio. Ya no estaba vendiendo periódicos. A las 11.45, un grupo de 10 a 12 personas rodearon su auto y lo sacaron.
“Me han dado un piedrazo en mi cara, me caí y empezaron a patearme. Estaban borrachos, tenían cortaplumas, fierros y piedras. Ahorita (ayer) no puedo hablar bien, no puedo mover mis brazos y se me está moreteando mi ojo”. Miranda, el Gerente de Producción Juan Pablo Muñoz Reyes, y Yovani Miranda, diagramador, lograron detener a dos voceadores y efectivos de Radio Patrullas los llevaron a la FELCC, zona Sur.
Según informó Miranda, un representante del sindicato de Voceadores firmó, en la FELCC de la zona Sur, una garantía para todos los trabajadores de La Razón.
Otros empleados, sus familiares y hasta personas que ayudaron en la venta del periódico fueron agredidos, no sólo con puñetes, empujones, patadas y jalones de cabellos sino con insultos, gritos y hasta amenazas de muerte. “Nos han tomado fotografías de todo lado”, contó Wilma Pérez.
En la agencia de la calle Loayza dirigentes y voceadores querían evitar la venta del periódico.
Algunos supermercados que venden La Razón como Ketal en la zona de Sopocachi y Gava Market en Calacoto recibieron amenazas de grupos de voceadores.
El viernes, en una asamblea de empleados de La Razón se determinó vender el periódico para proteger las fuentes de empleo. Ayer, casi 200 personas salieron a las calles y plazas, como lo hacen los canillas, a ofrecer el periódico. Pese a las agresiones y a los ejemplares arrancados y echados a perder, La Razón se vendió casi como en un domingo normal. Entre las exigencias de los voceadores está que las suscripciones, que administra hace 16 años La Razón, sean transferidas a su poder. Un comunicado de La Razón dice que “continuará en el esfuerzo de llevar el periódico a la calle por cuenta propia y por los canales alternativos que encuentre”.
Testimonios
“Una mujer quería meterla al auto”
Freddy Miranda, director de Mantenimiento de la Alcaldía.
“A las 10.30 estaban bajando tres chicas vendiendo La Razón por la avenida 15 de Abril, pasaron el Hospital Arco Iris y vino un vehículo. Salió una mujer de negro que empujó a una y quería meterla al coche. Con un policía del hospital bajamos para evitar que las sigan agrediendo. A los 15 minutos volvieron seis a siete personas en el mismo carro para agarrarlas. La gente las defendió”.
“Dijeron que iban a romper vidrios”
Pedro poma, supervisor General de Gava Market.
“Tres mujeres se aparecieron en el supermercado. A una la conocemos porque vende en la esquina. Amenazó con llevarse los periódicos y dijo que vendría más gente porque les estábamos quitando su sustento diario. Expresaron que nos iban a romper los vidrios. Más tarde de un coche salieron otras tres a seguir amenazando”.
“Me asusté y tomé un minibús”
Víctor Quintanilla, ayudó a vender periódicos.
“Recogí de una casa en San Pedro un montón de periódicos. Estaba yendo a mi casa. Una señora con su bebé se acercó me dijo qué es y cuando le respondí La Razón me quitó como unos cuatro. A una niña le gritó que llame a otra persona para que me quiten todo. Me asusté y tomé un minibús cualquiera”.