Los jóvenes quisieran ser más libres Todos los alumnos de escuelas y colegios celebran hoy su día, igual que los médicos. Dicen que les agrada ir a clases por compartir con amigos. No les gustan los uniformes, horarios ni restricciones.
EN SU DÍA • Estos estudiantes pasaban un buen momento ayer frente al monoblock.
Hoy se celebra en el país el Día del Estudiante, al igual que del Médico, del amor, de la primavera o la juventud. Por ese motivo, La Razón salió a las calles para entrevistar a colegiales y conocer sus inquietudes. El común denominador de las respuestas es una demanda de mayor libertad y de rechazo a las reglas impuestas por los adultos y sus colegios.
“Estamos cansados de pertenecer a una sociedad que nos cohíbe tanto, a nosotros nos gustaría poder expresar nuestros sentimientos con toda libertad, pero lamentablemente nuestros profesores y los adultos, en general, no nos dejan. Piensan que por ser jóvenes nunca tenemos la razón”, asegura Alberto Mendoza (17), uno de los estudiantes más eufóricos entrevistados ayer.
Este diario acudió a centros educativos fiscales y particulares del centro de la ciudad y de la zona Sur. Allí pudo conocer el criterio que tienen los estudiantes.
Entre las cosas positivas que se rescatan de los colegios están, por ejemplo, la oportunidad de tener amigos y el de compartir con ellos. Pero entre los rechazos están las imposiciones que tienen de parte de sus papás o maestros.
“Quiero mucho a mis amigos, a algunos profesores y también me gusta estudiar, pero no me gusta que nos presionen en las clases”, afirma Carla Hurtado, (15) del colegio San Calixto.
“Lo que más me gusta del colegio son mis amigos, y odio que no nos dejen expresarnos como somos porque nosotros queremos ser libres y que no nos prohíban todo como lo hacen. No nos dejan tener el pelo largo ni usar piercings, no hacemos fiestas y cuando les proponemos alguna actividad, la respuesta siempre es no. Parece que los adultos nunca fueron jóvenes, además nos trauman con el bendito uniforme”, indicó Rodrigo Villarroel (16) del colegio Sagrados Corazones.
Otros jóvenes quisieran tener el derecho a decidir las materias a cursar en sus centros de estudio; por eso dicen que hay el rechazo a algunos docentes. “Lo que menos me gusta son esos profesores que se creen que son los dioses omnipotentes, que nunca se han equivocado en su vida y todo el rato nos dicen que somos unos vagos o nos andan criticando por todo y por nada”, aseguró Mario Saavedra del colegio Mariscal de Zepita.
El horario es otro punto observado. “A mí me gustaría que mantengamos el horario de invierno todo el año para poder dormir un poco más. Y la situación que más aborrezco es cuando el director de mi colegio rechaza toda actividad que le proponemos, si queremos dejar huella en el colegio es porque es nuestro último año escolar; suspende las pocas actividades que hay y que la promoción las organiza. Es más, dudo si tendremos fiesta de graduación al paso que vamos”, lamentó Hugo Daza (17) del colegio Humboldt Uni Loyola. Mauro Delboy (16), del colegio San Calixto, reclama que sus maestros reconozcan por los menos una vez al año el empeño que ponen.
Glosario
Cohibir • Coartar, contener, reprimir, intimidar.
Traumar • Un choque emocional que deja una impresión duradera en el subconsciente de una persona.
Se prepararon varios agasajos
Este año, el festejo del Día del Estudiante está más organizado en los colegios fiscales que en los particulares. Según las entrevistas con varios colegiales, la mayor cantidad de actividades y horas cívicas planificadas para esa fecha serán en los colegios estatales.
“En mi colegio acostumbramos hacer ferias de exposición de todos los trabajos de manualidades”, señaló Maruja Salvatierra del Liceo Venezuela.
Entre las actividades favoritas para festejar el Día del Estudiante están también los paseos por el campo. “Todos los alumnos de mi colegio vamos de excursión a Mallasa o a Valencia”, dijo Mauricio Flores un alumno del colegio Julio C. Patiño.
Sin embargo, en muchos colegios particulares festejan el 21 de septiembre suspendiendo las clases. “En mi colegio nos dan el día libre y para muchos compañeros es el mejor regalo que podemos tener”, aseguró Gonzalo Cuéllar del colegio San Ignacio.