Los militares que el martes se apropiaron del gobierno en Tailandia, sin derramamiento de sangre, consolidaban el miércoles su influencia, al tiempo que establecían un calendario para reinstaurar la democracia.
El Consejo militar, liderado por el general Sonthi Boonyaratglin, primer musulmán al mando del ejército de un país de mayoría budista, dice contar con el beneplácito del venerado rey Bhumibol Adulyadej para dirigir el gobierno tras derrocar al primer ministro Thaksin Shinawatra mediante un golpe militar que dejó atónita a la población.
"De aquí a dos semanas estará preparada una Constitución interina y durante ese tiempo se nombrará una nueva Asamblea Nacional, así como un nuevo primer ministro", afirmó Boonyaratglin durante una conferencia a la que asistió en uniforme.
"Dimitiré como primer ministro interino de aquí a dos semanas y, ahora, buscamos a la persona que se convertirá en el nuevo primer ministro", aseguró el militar. Bangkok, AFP