La Cámara de Diputados comenzó a debatir la nueva Ley INRA con el objetivo de garantizar la función social y económica de la tierra, evitar que el solar campesino, la pequeña propiedad, pague impuestos y dar celeridad y transparencia al proceso de saneamiento.
El diputado del MAS César Navarro dijo anoche que en el debate se enfrentan dos posturas: una, representada por Confeagro, que busca preservar sus intereses empresariales, y la otra, del Gobierno, que apunta a la reconducción comunitaria, “tengamos un proceso ágil de saneamiento y una distribución oportuna de cerca de 20 millones de hectáreas en los próximos 5 años”, dijo.
Óscar Franco, de la brigada cruceña, dijo que el Gobierno pretende confiscar tierras.