Intelectuales buscan mar para Bolivia La primera opción tiene que ver con el establecimiento de un corredor trinacional. La segunda, con otro binacional y la tercera, con un enclave.
PROPUESTAS PARA ACCEDER AL MAR • La tercera opción sugiere abrir un enclave boliviano soberano en Antofagasta.
La constitución de un corredor trinacional por Arica, otro terrestre binacional y un enclave soberano en la región de Antofagasta son las tres propuestas que han formularon 12 intelectuales de Bolivia, Chile y Perú —reunidos por la Universidad Católica de Lovaina (UCL), Bélgica— para poder solucionar la demanda marítima boliviana.
La primera alternativa, elaborada en un seminario que se realizó del 9 al 14 de septiembre de este año en la sede de la UCL, tiene el objetivo de crear y articular un corredor trinacional por Arica. Con ello se fortalecerá un espacio costero andino y amazónico que para todo efecto oficiaría de una macrorregión donde confluyen Bolivia, Chile y Perú.
De acuerdo a la denominada Acta de Lovaina, a la que tuvo acceso este medio, este “gran espacio trinacional” contaría con tres ámbitos de influencia: la frontera actual y sus espacios regionales adyacentes, la macrorregión compuesta por el sur del Perú, el occidente y sur de Bolivia y el norte de Chile.
“Se propone un corredor de soberanía compartida trinacional que también tendría en su borde costero soberanía compartida trinacional. Esta modalidad comprendería los siguientes aspectos: derechos marítimos y mar territorial para cada uno de los tres países, instalaciones de puerto y aeropuerto, carreteras y líneas ferroviarias”, detalla el documento citado.
La segunda propuesta plantea la cesión de un corredor terrestre para Bolivia entre los límites de Chile y Perú. Esta alternativa debería ser expresión de la voluntad de Chile y Perú. “La cesión dará plena soberanía a Bolivia sobre el corredor y el mar que le corresponda, una vez solucionado el litigio sobre los límites marítimos entre Chile y Perú”.
La propuesta establece, además, la creación de un “ente especial” con un patrimonio de afectación proporcionado por los tres países que será administrado sobre la base de una “estrategia de integración trinacional”.
La tercera opción sugiere un enclave boliviano soberano en la región de Antofagasta. En una primera etapa, Chile mantendría la soberanía —según se expresa en la propuesta— pero delegaría la gestión del territorio en comodato para, al término de una negociación progresiva, otorgar la soberanía completa. A criterio de los que imaginaron la posibilidad de encontrar así una solución al problema marítimo, “el acceso al enclave supone asegurar a Bolivia la libre utilización de las vías de comunicación chilenas y la libre circulación de ciudadanos bolivianos por territorio chileno (...). Sólo se requiere un acuerdo exclusivamente bilateral entre Chile y Bolivia”.
La principal dificultad de esta opción, anotada en el seminario, radica en la necesidad de realizar significativas inversiones.
Entre los intelectuales que participaron figuran: por Bolivia Fernando Cajías de la Vega, Víctor Hugo Chávez Serrano, Juan Cariaga Osorio y Rodolfo Becerra de la Roca; por Chile Jan Cademártori Dujisin, José Rodríguez Elizondo, Leonardo Jeffs Castro y Gabriel Salazar; y por Perú, Alberto Adrianzen Merino, Alejandro Deustua, Enrique Bernales y Ernesto Yépez.