Los gobiernos de América Latina mostraron su desacuerdo y calificaron como "errónea" y "lamentable" la decisión de EEUU de erigir un muro en la frontera con México, cuyo gobierno llegó a considerar "lastimada" la relación con su vecino del norte.
El afectado directo, México, puso de manifiesto su desagrado por la iniciativa del muro de 1.200 kilómetros, ratificada por el presidente estadounidense George W. Bush, quien ayer firmó la ley para construirlo, habilitando así la ejecución de la obra.
El portavoz del saliente presidente mexicano Vicente Fox, Rubén Aguilar, expresó el "enérgico rechazo al establecimiento de muros" y destacó que "lastima la relación bilateral".
También el presidente electo de México, Felipe Calderón, mostró su rechazo al muro, asegurando que el alto índice de migración ilegal mexicana hacia EEUU "no puede reducirse por decreto ni por obstáculos físicos".
El pedido de "paciencia" que hizo el subsecretario de Estado estadounidense, Thomas Shannon, al asegurar que la iniciativa del muro llevará a una reforma migratoria "mucho más amplia", pareció no amainar los ánimos.
Los mandatarios centroamericanos reunidos en Honduras con Calderón emitieron el martes una declaración en la que lamentaron "la adopción de decisiones que no armonizan integralmente las políticas migratorias y de seguridad, en especial la decisión en la implicación del muro en la frontera del norte de México y sur de Estados Unidos".
El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz, indicó que "la reacción de Latinoamérica, empezando por México, ha sido en contra de esta determinación". "Ojalá que lo repiensen" las autoridades de EEUU, clamó.
Por su parte, Ecuador envió una nota a la Cancillería mexicana en la que le manifiesta su apoyo y el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, fustigó asimismo el muro, cuya construcción consideró "una decisión errónea”. Montevideo, AFP