Roger Kornberg tenía 12 años cuando participó por primera vez en la entrega de un Premio Nobel en Estocolmo. Una foto en la página principal del sitio web de su laboratorio en la Universidad Stanford, en California, muestra a un chico algo incómodo en un traje, con camisa y corbata. Allí se lee Estocolmo, 1959.
Ese diciembre, hace 47 años, su padre Arthur Kornberg recibió el Premio Nobel de Medicina ante la presencia de su hijo Roger y probablemente también sus hermanos Thomas y Kenneth.
Fue ahora Roger quien fue sacado de la cama poco después de la medianoche por la Real Academia Sueca de Ciencias, para comunicarle que había recibido el Nobel de Química 2006.
Tal como entonces el padre, Roger Kornberg es profesor de la Universidad de Stanford en Palo Alto. Arthur, hoy de 88 años de edad, sigue perteneciendo a esa institución como profesor emérito. Después de él y Roger, la tercera generación de los Kornberg está ya enraizada en Stanford.
El padre, que vive aún, trabajaba sobre el ADN y el hijo le siguió en un campo similar.
El reconocimiento es por sus trabajos sobre uno de los elementos clave de la vida, la transcripción de los genes, siguiendo así las huellas de su padre. Sus investigaciones se refieren “a cómo la información de los genes es copiada y luego transferida hacia las partes de las células que producen las proteínas”, indicó en sus considerandos la Real Academia de Ciencias de Suecia.
“Kornberg es el primero en haber creado un verdadero esquema de ese proceso a nivel molecular, sobre todo en el grupo importante de organismos llamados eucaryotas”, precisó.
“Acepto esta extraordinaria recompensa en nombre de más de 50 colaboradores que han participado en estos trabajos”, declaró Kornberg interrogado telefónicamente por el Comité Nobel en el momento en el que se anunció que se le otorgaba el premio.
Los otros dos Nobel científicos atribuidos este año, el de medicina y el de física, también fueron a cuatro estadounidenses, lo que significa que EEUU se lleva este año todos los galardones en ese terreno.
Los Kornberg, según la estadística de la Fundación Nobel, son la sexta pareja padre-hijo que ha recibido la distinción en los cien años de historia del premio.
En la historia de este galardón, ganaron tres matrimonios y una pareja de hermanos. Nueva York y Estocolmo, DPA y AFP