Mítica en su país, la figura del pintor uruguayo Raúl Cabrera es un símbolo de rebeldía, talento e incomprensión. “Él era un genio, entregado al arte”, opina Eduardo Cervieri, director del grupo uruguayo Teatro Alhambra, que hoy debuta en el Fitaz con Cabrerita.
El unipersonal biográfico se presentará a las 21.00 esta noche y mañana en el Museo de Etnografía y Folklore (c. Ingavi 916).
Cabrerita, el apelativo cariñoso con que conocían al artista, envejece y se magnifica en la obra con la interpretación de Carlos Rodríguez. “Es un reto físico y psicológico, empezando porque debo representar a un hombre pequeño, lo que me obliga a encorvarme y más allá, a un hombre tremendamente solo y talentoso”, comenta el actor ganador de un Florencio, máximo galardón del teatro uruguayo.
“La obra trasciende al personaje pues, con un texto poético, reivindica el gozo de la creación y la victoria de ésta sobre la realidad, por muy terrible que sea”, comenta Cervieri, también autor de la puesta que acaba de presentarse con éxito en el Festival de Porto Alegre (Brasil).