Los uniformados están en apronte; el Gobierno espera EMERGENCIA • Anoche, las FFAA y la Policía esperaban una orden para intervenir. García dijo que sería como “meter gasolina al fuego”.
EN LA CONFERENCIA • En el Palacio de Gobierno, García confirmó que no habrá intervención por ahora. Fue anoche.
Mientras el vicepresidente, Álvaro García —por el momento — descartó una eventual intervención militar-policial en Huanuni, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional se encontraban declaradas en estado de “apronte” para actuar ante cualquier instrucción del Poder Ejecutivo.
“La utilización de la fuerza es muy complicada; es casi, casi como meter gasolina al fuego”, consideró García en una conferencia de prensa en la que expresó su confianza y esperanza en la apertura al diálogo de los cooperativistas y sindicalistas mineros.
Sin embargo, las instituciones castrense y policial están preparadas ante la eventualidad de que el gobierno de Evo Morales decida la intervención al centro minero, donde se registró la muerte de 12 personas y más de medio centenar de heridos.
Las Fuerzas Armadas, según fuentes militares, se encuentran “en apronte” y acuartelaron a sus efectivos de los regimientos Ranger, Camacho y Braun del departamento de Oruro. También se conoció de fuentes policiales que esa institución tomaba sus previsiones ante una eventual orden de intervención, aunque su comandante, el general Isaac Pimentel, lo negó.
El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes, en un breve contacto con la prensa en el Palacio de Gobierno, demandó a gritos al presidente Evo Morales la intervención militar para evitar mayores enfrentamientos en la mina Huanuni (Oruro).
“Hemos dicho claramente al Gobierno, tanto a Evo Morales como al señor Álvaro (García) Linera, que en cualquier momento iba a pasar esta situación y ahí les decíamos que metan al Ejército y la Policía. (...) han dicho que no van a meter ni al Ejército ni a la Policía, pero sí van a dar cajones. Ahora carajo que den cajones para los muertos”, reclamó.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó que el primer objetivo es iniciar un proceso orientado a lograr el cese del “hostigamiento” que se registra en este centro minero. Sin embargo, no descartó la posibilidad de intervención.
“No vamos a desplegar la fuerza pública, lo más importante es que cese el hostigamiento. En la medida que sea necesario, vamos a desplegar la fuerza pública, por el momento esto requiere de una negociación política, porque la incursión de fuerzas militares y policiales puede tornar todavía en una situación compleja difusa”, explicó la autoridad.
Una comisión de pacificación encabezada por el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, se trasladó hasta la zona de disputa del cerro Posokoni, rico en estaño.
Una fuente militar informó que, como consecuencia de los enfrentamientos, también resultaron heridos seis efectivos militares de un contingente de 56 del Regimiento Braun, asentados comúnmente en esta zona.
Los militares se mantuvieron al margen, dijo, pero fueron alcanzados —cuando se replegaban— por los enfrentamientos.