Pese a los conflictos que se presentaron hoy en todo el país, el Gobierno dio prioridad a la situación en Huanuni para evitar un rebrote de violencia entre mineros cooperativistas y sindicalizados. Con ese criterio, mañana se iniciará la ronda del diálogo en la ciudad de Oruro, donde autoridades del Ejecutivo se reunirán con los dirigentes de los trabajadores asalariados.
Y aunque el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfreo Rada, adelantó que no corresponde hablar de indemnización porque los muertos y heridos "no son resultado de una acción de violencia dedse el Estado frente a la población civil", los ministros de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; de Defensa, Walker Sa Miguel, y de Salud, Nila Heredia viajaron hasta el centro minero para coordinar algunas acciones y crear las condiciones necesarias para el diálogo.
Las tareas principales apuntan a "reconstruir el escenario para el diálogo" y son la entrega de ayuda humanitaria, la atención a los heridos y la evaluación de los damos, que en principio se señaló en dos millones de dólares.
Una vez encaminadas esas metas las autoridades, apoyadas por el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, profundizaron las condiciones para iniciar el diálogo entre los sectores que se enfrentaron la anterior semana y que dejaron un saldo de 16 muertos y 61 heridos, según reportes del Gobierno.
Además, el nuevo ministro de Minería, José Guillermo Dalence, anunció que su despacho trabaja en la elaboración del plan nacional de minería para resolver el problema de manera integral y no sólo circunstancial.