Una encuesta realizada en una muestra representativa de 166 municipios vulnerables a la mala alimentación en el país, revela que el 40 por ciento de los niños menores de 5 años tiene desnutrición crónica, factor que les impide crecer adecuadamente y causa dificultades en el aprendizaje y un mejor desempeño.
Los datos de este estudio serán presentados hoy por los ministros de Salud, Nila Heredia, y de Desarrollo Rural, Hugo Salvatierra, y por la representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas en Bolivia, Vitória Ginja, con motivo de celebrarse el Día Mundial de la Alimentación. Allí se darán a conocer datos respecto a los hogares expuestos a la inseguridad alimentaria, los grupos afectados y aspectos relacionados con la economía y el clima.
Las causas de la desnutrición crónica son básicamente dos. El primero por el insuficiente e inadecuado consumo de alimentos. En este caso se estableció que hay un consumo excesivo de carbohidratos (entre ellos la papa) y pobres en micronutrientes como hierro, vitamina A, calcio y yodo, entre los principales. Y la segunda por enfermedades infecciosas, diarreas, parasitosis, infecciones respiratorias agudas, malaria y tuberculosis, las que impiden una buena nutrición al cuerpo, según informaron fuentes del PMA.
Entre las otras causas también se encuentra una inadecuada lactancia materna durante los primeros seis meses, ya que sólo el 40 por ciento de los niños tiene esta alimentación exclusiva. A ello se suma que después de esa edad, recibe poca y mala alimentación; debe servirse entre 4 y 5 comidas al día y sólo tiene 2 ó 3.
El inadecuado acceso al agua potable y falta de saneamiento también son factores que influyen para que los niños puedan contraer enfermedades infecciosas y, por lo tanto, tener una desnutrición crónica.
El hambre ataca a los infantes
Según un informe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), 400 millones de niños y niñas padecen hambre en el mundo, siendo que muchos de ellos están afectados con la malnutrición durante sus primeros seis meses de vida.
Por ese motivo, el programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, al celebrarse hoy el Día Mundial de la Alimentación, apeló a los países desarrollados para que ofrezcan una oportunidad justa de alimentación a estos niños.
Vitória Ginja, representante del PMA en Bolivia, destacó la importancia de la atención de alimentos a estos niños y niñas “porque el 70 por ciento del desarrollo del cerebro se da durante los dos primeros años de nuestras vidas. Aun antes de que estos niños puedan caminar y hablar, ya están atrasados”, dijo.
El PMA señala que últimos estudios demuestran que niños con malnutrición antes de los dos años, tienen cerebros pequeños y menos desarrollados que aquellos que están bien nutridos.