Reclusos de 19 cárceles iniciaron una huelga de hambre demandando mayor celeridad en la administración de la justicia, para sentenciar los procesos del 70 por ciento de los presos.
Los internos en los centros penitenciarios también piden un cambio en la ley del cumplimiento de penas y mejores condiciones de vida durante su encierro.
Aunque los representantes de los reos aseguraron que la medida ya comenzó en los 19 centros, el director de Régimen Penitenciario del Ministerio de Gobierno, Ramiro Llanos, confirmó a la agencia EFE que los presos "están entrando en huelga escalonadamente" y que no será “de forma masiva".
Calculó que en cada cárcel hay piquetes de entre 15 y 40 personas y que de acuerdo a los anuncios de los internos si en una semana no se cumplen sus demandas llegarán a 8.000 huelguistas.
La autoridad también explicó que la solución del conflicto depende también de los poderes Judicial y Legislativo porque en el primero es donde opera la justicia y en el segundo donde se elaboran las leyes.