Dos joyas fílmicas de Jorge Ruiz vuelven a la cartelera Venciendo al fuego y al olvido, “Mina Alaska” esconde una aventura de 50 años. Se presentará junto al premiado documental “Vuelve Sebastiana”.
SEBASTIANA • Quispe, hoy, posa junto al afiche del film.
“Estábamos en el Café Potosí, en La Paz, cuando entró Charlie Smith. Nos pareció un tipo increíble y luego de oír su historia se me ocurrió la idea de hacer un documental que siguiera sus pasos en busca de oro”. Así comenzó la aventura de Mina Alaska para el cineasta Jorge Ruiz. Hoy, después de 38 años, el largometraje se reestrena, como novedad para muchas generaciones, en el cine 16 de Julio de La Paz.
Mina Alaska tuvo dos fases de producción. En 1952, Ruiz filma durante un año y medio la historia de Charlie Smith, un americano ilegal en Bolivia cuya pasión era el oro. Esos rollos fueron enviados a Nueva York donde se quemaron en un incendio. 15 años después, el director fue sorprendido por una carta de EEUU que le informaba que se habían encontrado unos films de Bolivia en una caja vieja. Con las cintas recuperadas, Ruiz siguió la filmación con el mismo equipo encabezado por el actor Hugo Roncal. Entonces, Gonzalo Sánchez de Lozada trabajó en el film.
Mina Alaska fue enviada nuevamente a EEUU y, en espera de una traducción que no llegó, terminó por deteriorarse por tres décadas. Hace dos años, finalmente, fue restaurada por la Cinemateca de Hollywood.
La película se exhibirá con otra joya del “padre cine indigenista”: Vuelve Sebastiana, el premiado documental que aborda la cultura uru chipaya a partir de la vida de la niña Sebastiana Quispe. Este film está considerado como uno de los “50 más bellos de la historia del cine”.