Los cocaleros de Yungas de Vandiola decidieron esta madrugada suspender el bloqueo de la vía antigua que une a Cochabamba con Santa Cruz y Chuquisaca y declarar un cuarto intermedio de 10 días, en cuyo lapso de tiempo no habrá erradicación de coca ni medidas de presión. El Gobierno se compromete a atender a la zona con desarrollo alternativo.
Tras la suspensión de la medida de presión, más de 200 vehículos entre camiones y flotas comenzaron a circular. Una huelga de hambre que ingresó a su cuarto día quedó sin efecto.
El dirigente de los cocaleros de Yungas de Vandiola, Emilio Caero, dijo que “el Poder Ejecutivo se comprometió a iniciar la construcción de un camino en 30 días”. Adicionalmente entre los proyectos de desarrollo alternativo están la construcción de una posta sanitaria, escuelas e impulsar el intercambio de productos agrícolas.
Los 10 días de cuarto intermedio servirán para que las partes en conflicto elaboren propuestas concretas. La decisión de dejar sin efecto la medida de presión surgió a las 00.35 de hoy martes, tras una negociación que se realizó entre el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, el dirigente de Yungas de Vandiola, Emilio Caero, y el presidente de las seis federaciones de Cocaleros del Trópico de Cochabamba, Julio Salazar, en instalaciones de la Prefectura de Cochabamba.
Los cocaleros reivindican a Yungas de Vandiola como zona tradicional de cultivos de coca. Hasta ahora los 776 productores originarios mantienen la decisión de quedarse con tres catos de coca por afiliado. Vandiola está ubicado entre las provincias Carrasco y Tiraque del departamento de Cochabamba. Tiene tres subcentrales: Machoyunga, Icuna y Arepucho.
La Razón estuvo en el punto del bloqueo ayer en la mañana. Tras enterarse de la presencia de este medio de comunicación, los dirigentes rodearon al equipo de prensa y explicaron, por medio del dirigente Lucas Apaza, que la medida “no se levantará” hasta que el Gobierno deje de erradicar sus cocales que, según la Ley 1008, “están dentro de la zona tradicional, por lo que no deben ser tocados”, según explicó.
“Nosotros plantamos coca desde la época de los incas, así que nadie impedirá que sigamos con esto”, señaló otra mujer.
Los cocaleros de la zona conocida como Yungas de Vandiola, ubicada en el trópico de Cochabamba, procedieron al corte de la carretera en rechazo, según indicaron en el lugar, al cato de coca por afiliado que el Gobierno pretende imponerles.
Los campesinos que vienen de las subcentrales de Icuna, Antauagana, San Pedro, Pata Icuna y Aripucho se organizaron en cinco grupos para hacer efectiva la medida de presión. Dos controlan el corte de ruta, un tercero vigila los cocales para evitar la erradicación, y el cuarto y quinto se sitúan en Cochabamba.
Un segundo punto de bloqueo estaba ubicado en Epizana, donde se utilizó una cantidad de piedras para cubrir la vía.