El Gobierno alista “una ofensiva” para despenalizar la coca Las Naciones Unidas clasificaron a esta hoja como sustancia prohibida. El Ejecutivo pretende revertir esta situación apelando a demostrar las virtudes de este arbusto sembrado en Yungas de La Paz y el Chapare.
Reducción de coca • Un grupo de reclutas participa en la disminución de la hoja en el Trópico de Cochabamba.
El gobierno de Evo Morales lanzará “una ofensiva diplomática” destinada a apoyar su objetivo de lograr que la hoja de coca sea retirada de la lista de Sustancias Controladas de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, explicó que se recurrirá a esta estrategia para reducir la “complejidad y los tiempos” de esta labor inscrita en la política antinarcóticos y de revalorización de la coca.
Las Naciones Unidas clasificaron a la coca en la lista de sustancias controladas a través de la Convención de Viena ratificada por los países miembros, entre ellos Bolivia. Ahora Morales pretende revertir la decisión de 1971.
El director de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Onudd), Antonio María Costas, en una entrevista concedida a La Razón, reconoció que la “probabilidad de despenalizar la coca es muy baja”.
El tiempo fue mencionado como uno de los obstáculos con los que tropezará la decisión del gobierno de Morales, teniendo en cuenta que se requieren de “muchos años” para conciliar convenios internacionales.
“Si no hay interés y, en cada etapa encuentra bloqueos, eso va a tomar una eternidad”, opinó el representante del organismo.
Quintana consideró que esta es una percepción “unilateral” y manejada a nivel institucional, sin embargo desde la “posición gubernamental creemos que ese proceso, si bien es complejo, estamos preparados para emprender una ofensiva diplomática”.
La actual administración anunció en reiteradas oportunidades que liderará una campaña internacional de despenalización de la hoja de coca mostrando las propiedades medicinales y culturales de esta hoja de coca cultivada en los Yungas de La Paz y el Chapare de Cochabamba.
La Ley 1008 permite 12.000 hectáreas de este cultivo, pero esta cifra podría superar las 15.000 con la legalización del cato de coca, extensión de 40 por 40 metros, aprobada en el Chapare.
El Ministro de la Presidencia aseguró que el cato se mantendrá invariable y anunció que en el país se trabajará en una política de coca dirigida a su industrialización y a mejorar las condiciones de vida de quienes se dedican a esta actividad.
El embajador de Estados Unidos en Bolivia, Phillip Golberg, expresó la anterior semana que el país debe avanzar en la disminución de los cultivos de coca excedentarios porque van destinados al uso ilícito.