Un dibujo con bolígrafo gana el gran premio Un arquitecto de 30 años, que el año pasado ya obtuvo una mención en el Salón Municipal Pedro Domingo Murillo, obtiene el Gran Premio.
GRAN PREMIO • “Poder Suma Cero” titula esta obra lograda en técnica de dibujo con textos que hablan de la lucha humana, antigua y constante, por el poder y el dominio sobre los otros.
Poder Suma Cero, de Mario Wilfredo Ibáñez, obtuvo el Gran Premio del Salón Municipal de Artes Visuales “Pedro Domingo Murillo”. El arquitecto y artista plástico, formado en la Universidad Mayor de San Andrés y la Academia Nacional de Bellas Artes, convenció al jurado con un trabajo en dibujo hecho con tinta, pero no la convencional sino la que destila un bolígrafo.
“Se puede decir que éste es un instrumento popular de fácil alcance”, comentó anoche el artista que, a nivel temático, dijo tener claro el compromiso que un artista tiene con la colectividad, con la sociedad, “del que no puede sustraerse”.
Sobre la superficie blanca, Ibáñez ha trazado figuras y textos que hablan de la lucha eterna por el poder, la ambición humana por el dominio que se traduce en una realidad cercana como puede ser la de hoy en el país.
Ibáñez, que está estudiando ciencias políticas, tiene diplomados en pedagogía e historia del arte. Entre los premios que ha ganado está el tercer lugar por el proyecto de construcción de la pasarela en la Pérez Velasco.
El Salón Murillo premia además obras por categorías. La de obras tridimensionales fue declarada desierta. En bidimensionales ganó Fabiola Gutiérrez por su obra pictórica a la manera de un díptico: Folc y Chic, una mirada no exenta de humor —o ironía— sobre las divisiones sociales que los humanos se trazan a partir de su aspecto.
Entre las obras contempladas bajo el rótulo de técnicas no tradicionales se impuso Gabriela Benítez, formada también en la Academia Nacional de Bellas Artes Hernando Siles. Ella hizo un ensamblaje sonoro basado en autorretratos fotográficos a los que añadió textos sobre una piel disecada de animal que se puede apreciar detrás de unas rejas.
El Salón es auspiciado por el Gobierno Municipal de La Paz desde la década del 50. El año pasado, el Gran Premio resultó desierto, por lo que las autoridades decidieron relanzar el concurso y motivar a los artistas con un estímulo económico mayor.