En Brasil se alistan para festejar la reelección de Lula Aproximadamente 125 millones de brasileños pueden acudir hoy a las urnas para la segunda vuelta electoral. En las encuestas, el favorito es el actual Presidente. Seguidores de Geraldo Alckmin ya asumen la derrota.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el líder opositor Geraldo Alckmin, quienes hoy disputarán en las urnas la presidencia de Brasil, pusieron ayer fin a sus campañas en ambientes opuestos, pero acordes con las posibilidades de victoria que los sondeos les asignan a cada uno.
Los dirigentes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) anunciaron que preparan una fiesta para conmemorar la probable reelección de Lula da Silva, en tanto que entre los seguidores de Alckmin ya hubo algunos que arrojaron la toalla.
Las encuestas pronostican una victoria del Jefe de Estado en la segunda vuelta de las presidenciales con cerca del 61 por ciento de los votos válidos, frente al 39 por ciento que obtendría el ex gobernador de Sao Paulo.
En un ambiente festivo, Lula paseó ayer durante una hora por las calles del centro de Sao Bernardo do Campo, como hizo en vísperas de las elecciones del 2002, en las que fue elegido presidente de Brasil.
Sao Bernardo do Campo, donde Lula tiene su residencia y en donde votará, es un municipio del cinturón industrial de Sao Paulo en el que el líder socialista inició su carrera como dirigente sindical y político.
Durante la caminata, en la que tuvo su último acercamiento a los electores acompañado del ministro de Trabajo, Luiz Marinho, y de la ex alcaldesa de Sao Paulo Marta Suplicy, Lula acusó a la oposición de haber inventado el escándalo de corrupción que salpicó a miembros del PT el mes pasado y que a él le perjudicó en la primera vuelta.
´La segunda vuelta fue una bendición de Dios porque permitió a los electores analizar mejor las cosas y ver las mentiras de la oposición´, aseguró el Jefe de Estado en medio de su paseo, a lo largo del cual fue saludado por centenares de militantes del PT.
Suplicy señaló que el partido oficialista está preparando para hoy en la noche un acto en la Avenida Paulista, en el centro financiero de Sao Paulo y escenario de conmemoraciones políticas y deportivas, con el fin de festejar la posible reelección de Lula.
Pese a que aún no ha sido confirmado si Lula esperará los escrutinios en Sao Paulo o en Brasilia, la dirección de su campaña ya convocó a una rueda de prensa en un hotel en Sao Paulo, el mismo de hace cuatro años.
Alckmin, por su parte, realizó una breve caminata por calles del centro de Río de Janeiro en su último encuentro con los electores y puso fin a la campaña en una reunión informal con aliados.
Entre los asistentes al encuentro estaba el alcalde de Río de Janeiro, César Maia, uno de los que ya admitió la posible derrota.
´La posibilidad mayor es esa. En la peor de las hipótesis serán 15 puntos porcentuales de diferencia´, dijo Maia al ser interrogado sobre si las urnas reflejarán las encuestas. Esa posibilidad también fue reconocida por el portavoz en el Senado del partido de Alckmin, Arthur Virgilio. Río de Janeiro (Brasil), EFE
Siguen los escándalos
Fabio Luis Lula da Silva, el mayor de los cinco hijos del presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, demandó ante la justicia al semanario que le señaló de haber obtenido supuestos beneficios en una operación con una empresa de telefonía.
El hijo del mandatario presentó su demanda el 26 de octubre ante un juzgado de Sao Paulo contra el semanario Veja, indicó una nota del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) en su sitio web.
En su edición del 25 de octubre, Veja ´publicó información calumniosa y difamatoria´, dijo el PT, refiriéndose a la portada con la foto del hijo de Lula con un titular en que afirma que los ´dones´ para los negocios de Fabio Luis ´sólo aparecieron después que el papá llegó a (el palacio de gobierno de) Planalto´. Brasilia, AP