Los trabajadores de la mina San Vicente, ubicada en la frontera con Argentina, decidieron suspender sus labores e iniciaron una vigilia ante las amenazas de los cooperativistas de Chorolque y Siete Suyos de tomar las instalaciones de este centro minero, poniendo en riesgo una inversión de 23 millones de dólares.
El dirigente Remigio Ventura informó que ésta es la resolución de un ampliado de los trabajadores, que ven en riesgo sus fuentes de empleo por la actitud, dijo, amenazadora de los cooperativistas asentados a 6 kilómetros de San Vicente, administrada por la empresa Pan American.
Un total de 250 trabajadores depende de la explotación de este yacimiento de zinc. Pan American, en julio de este año, firmó una enmienda al contrato de joint venture con la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), que amplía por 12 años su período de operaciones con el compromiso de inversión de 23 millones de dólares.
El representante de la empresa, Gary Neale, en contacto telefónico desde San Vicente, informó que se determinó fortalecer la seguridad de sus instalaciones para evitar cualquier posible riesgo de toma de la mina.
“Los mineros no permitirán el ingreso de ningún cooperativista a la mina”, aseguró el dirigente de los trabajadores.
La mina San Vicente se encuentra en la provincia Sud Chichas del departamento de Potosí. Reabrió sus operaciones en 1999 después de que fuera cerrada en 1993 a causa de la caída de los precios de los minerales.