No habrá expropiación pero se revertirán las concesiones donde no hubo inversión.
Huanuni y el potenciamiento de la estatal minera serán los primeros pasos del plan.
La nacionalización del 52 expropió hasta los papeles de los tres grupos más poderosos.
La diversificación será clave para que la minería ya no dependa de algunos minerales.
La nueva Ley de Minería es parte del plan, pero no será presentada este martes 31.
Los sectores protagonistas de la minería aguardan con incertidumbre el plan estatal.
Para los mineros que aún recuerdan las bondades de la época de la nacionalización de las minas, la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) es el corazón de la actividad minera. Ese corazón, que en diferentes etapas de la historia del país estuvo a punto de paralizarse, hoy vuelve a latir al ritmo del plan de reactivación de la minería que dará a conocer el presidente Evo Morales el martes 31.
La fecha elegida por el Gobierno coincide con el 54 aniversario del Decreto Supremo 3223, que en 1952 nacionalizó las minas.
Aunque algunas autoridades la han llamado ´nacionalización´, la estrategia del Ejecutivo dista de la medida decretada por Víctor Paz Estenssoro, puesto que no contempla ni la reversión de las actuales concesiones mineras, ni la expropiación de las instalaciones ni maquinaria.
El Ministerio de Minería ha manejado con absoluta reserva los detalles del plan. Sin embargo, en repetidas ocasiones, el titular de esta cartera de Estado, Guillermo Dalence, dejó en claro que el punto de partida para la reactivación de la minería es la refundación de la estatal Comibol.
El jefe de la bancada del MAS en la Cámara Baja, César Navarro, anunció que lo primero será reposicionar a la Comibol en toda la cadena productiva de los minerales. ´Hablamos de la exploración, explotación, comercialización e industrialización´.
El segundo elemento del plan es que Comibol inicie la exploración de nuevos yacimientos. Este punto está ligado a un compromiso del Gobierno con los cooperativistas, en sentido de que se respetarán las áreas de trabajo arrendadas al sector.
Además, existe un acta de entendimiento con los mineros asalariados que trabajan en empresas privadas y en la minería estatal, en el cual el Ejecutivo garantiza la estabilidad laboral para estos trabajadores y se compromete a respetar las inversiones privadas que respeten las leyes.
No obstante, la semana pasada, el ministro Dalence anunció que se realizarán auditorías a todas las concesiones mineras, para detectar aquéllas donde no se han realizado inversiones ni se han desarrollado actividades. Éstas sí serán revertidas al Estado.
Una fuente oficial precisó que el Ejecutivo se ha propuesto ejecutar la reingeniería de Comibol hasta fines de la presente gestión.
Paralelamente, se aplicará el plan para potenciar al distrito de Huanuni, con la incorporación de 4.010 cooperativistas a la estatal Empresa Minera Huanuni.
Ambas acciones —la refundación de Comibol y el resurgimiento de Huanuni— marcan el inicio de la reactivación de la minería, precisó la misma fuente.
Un tercer elemento del plan minero es la modificación del Código de Minería, que se convertirá en una Ley de la Minería.
Según el Plan Nacional de Desarrollo (PND), la elaboración de la nueva Ley de Minería y Reingeniería de las instituciones mineras estatales permitirá la intervención del Estado en el desarrollo de esta actividad.
El Gobierno también ha anunciado que se incrementará el Impuesto Complementario de la Minería (ICM). Sin embargo, otro de los compromisos con las cooperativas es que el tributo que paga este sector no se modificará.
Consciente de que la actual coyuntura de precios elevados en el mercado internacional no será eterna, el viceministro de Minería y Metalurgia, Alberto Echazú, indicó que se prevé una diversificación de la producción, es decir, que se comenzará a explotar otros minerales fuera de los que actualmente se explotan.
Si bien la estrategia se presenta el 31, la nueva Ley de Minería no será entregada el mismo día.
El financiamiento para el plan es un misterio
El Gobierno aún no ha revelado cuánto dinero se precisará ni de dónde provendrán los recursos para financiar la reactivación de la minería y la refundación de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
Una fuente oficial explicó que la estatal minera cuenta con menos de $us 20 millones de capital propio para su refundación. Este monto —agregó— será el punto de partida. Aunque ya se ha definido que de los 20, $us 10 millones estarán destinados al plan para Huanuni.
El funcionario indicó que otra fuente de financiamiento será el Presupuesto General de la Nación (PGN) y que también se buscarán créditos externos.
Según el Plan Nacional de Desarrollo (PND), la estrategia gubernamental minera apunta a potenciar a Comibol, para que vuelva a ser ´una entidad autárquica, descentralizada regionalmente y autosustentable´.
´El Estado participará de los excedentes mineros de forma directa en las empresas dependientes de Comibol o en asociación con el sector privado, e implementará un nuevo régimen tributario que permita mayores ingresos fiscales´, señala el PND.
Reacciones
Los cooperativistas dudan del Plan
Pascual Huarachi, presidente Fencomin.
La incertidumbre sobre el nuevo Plan del Minería del Gobierno ocasiona que los miembros de la Federación de Cooperativas Mineras (Fencomin) duden de la existencia del proyecto.
Para el presidente de Fencomin, Pascual Huarachi, el Plan de Minería no es más que “rescatar las áreas de Goni (Gonzalo Sánchez de Lozada)”.
Huarachi reconoció no tener conocimiento de los anuncios que se realizan para el 31 del mes en curso. “Hay incertidumbre hasta que sepamos qué hay”.
No obstante, el dirigente reveló que en una reunión con el Gobierno se les adelantó que el Impuesto Complementario de la Minería (ICM) continuará para el sector cooperativista.
Las concesiones ya son del Estado
Ramiro Aguilar, presidente de la Cámara de Minería.
La incertidumbre sobre el proceso de nacionalización anunciado por el Gobierno inquieta a la Cámara Nacional de Minería, cuyo presidente, Ramiro Aguilar, afirmó no entender el objetivo del plan de minería, pues las concesiones mineras ya pertenecen al Estado.
“No tenemos conocimiento qué es lo que va a nacionalizar, qué minas va a nacionalizar, cómo se va a nacionalizar, porque si consideramos que estamos hablando del sector de la minería chica, todas las concesiones mineras pertenecen al Estado”.
Aguilar explicó que la patente anual que el sector paga al Estado hace que la Cámara Nacional de Minería se convierta en un concesionario minero.
El sector minero no fue consultado
César Lugo, secretario general de los mineros asalariados.
Los mineros asalariados consideran que el plan de minería debía realizarse en consulta con los principales actores del rubro, tal es el caso de los trabajadores del subsuelo.
Todo cambio en el plan de minería “debería ser en consulta con el sector minero asalariado para ver cómo es la nacionalización y de qué estamos hablando”, indicó César Lugo, secretario general de la Federación de Mineros Asalariados.
Lugo lamentó que su sector desconozca en qué consiste la nacionalización “porque nosotros vamos a ser los directos afectados en todo este proceso”.
En este sentido, anunció que el mayor pedido de su sector es “la estabilidad de nuestros cargos”.