El sueño de España pasa a ser pesadilla La mayoría de los compatriotas se decepciona al llegar a España, según el presidente de los Amigos de Bolivia. La falta de empleo y la explotación por ser ilegales son algunos de los factores que frustran a los migrantes.
EL ADIÓS • Una señora despide a su hijo que se va a España, en el aeropuerto de Cochabamba. Pasó en septiembre de este año.
El sueño español de miles de bolivianos que dejan el país con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida e ingresos económicos, a veces se desvanece pronto y se convierte en pesadilla por las adversidades que deben enfrentar en ese país europeo.
Es así como reflejan algunos medios y la periodista Patricia Salas las historias de compatriotas frustrados en España.
“Nunca imaginé vivir así. Decían que en España se ganaba bien, ahora me arrepiento de haber venido”, lamenta Edith de 27 años, quien cuida de un hombre de 82 años con Alzheimer, por 600 euros mensuales, y goza de tres horas libres diarias.
Para empeorar su situación, Edith no tiene permiso de residencia ni aportaciones al sistema de Seguridad Social.
De esta forma, el hecho de ser ilegal supone para esas personas el riesgo de ser detenidas y deportadas si las autoridades comprueban que no tienen su documentación en regla.
Un informe del diario español La Razón, el último domingo, señala que 15 mil bolivianos ingresan cada mes a España cifra que aumentó desde mediados de año porque se anunció que ese país y la Unión Europea exigirán visa desde el 2007 para entrar a su territorio y ya no sólo el pasaporte.
Rocío Medina, quien trabaja como ayudante de cocina, cuenta que trabajó en varios lugares y tuvo malas experiencias, una de ellas fue por el temor de su jefe de ser descubierto al contratar varios indocumentados, por un pago de 35 euros al día. Mientras trabajaba en la limpieza de un bar en Córdoba, tuvo que ser escondida en un refrigerador cuando las autoridades españolas hicieron una inspección. Casi muere.
No más afortunada fue Adriana Mercado, quien trabaja como empleada doméstica y tiene sus papeles en regla. Sin embargo, esto no le sirve de mucho. Cuando cuidaba a una anciana no se respetó su derecho a tomar vacaciones y fue despedida sin consideración. “Es que cuando a uno le dan de alta, el empresario tiene que pagar al seguro 138 euros cada mes y por eso me echó y buscó a una que no tenía papeles, también boliviana”, asegura.
La Ley de Extranjería Española, en su Artículo 53, señala que es una infracción grave “encontrarse trabajando en España sin tener permiso de trabajo o autorización administrativa previa para trabajar, o no se cuente con autorización de residencia válida”.
Además, advierte a los empresarios españoles que la contratación de extranjeros sin el permiso, le supone una multa de hasta 60 mil euros (63 mil dólares).
Teodoro Mena, presidente de la Asociación Amigos de Bolivia, indicó que la mayoría de los bolivianos se siente decepcionado al llegar a ese país. Muchos de ellos se prestan dinero para sus pasajes y dejan a su familia para introducirse a una vida citadina a la que no están acostumbrados.
La angustia, el llanto y la nostalgia por su tierra en estos casos es el común denominador.
Pasaportes en bolivia
Filas • Para terminar con las largas colas, el Servicio Nacional de Migración aplica desde ayer el sistema biométrico de registro de personas.
Registro • Los datos para el sistema biométrico contemplan el nombre, la cédula y la huella digital y la toma de una fotografía automáticamente.
Pasaportes • El Gobierno prevé que en diciembre dispondrá de 15 mil libretas de pasaporte que le servirán para atender la demanda que hay actualmente.
Funcionamiento • Una vez ejecutado el registro, una máquina extenderá una papeleta con la hora y el día para el inicio de las diligencias.
Eficiencia • La obtención del pasaporte, de esta forma, tendrá una duración de 24 horas.