EEUU aboga por el país y le pide que se aleje de Chávez El subsecretario estadounidense, Nicholas Burns, lanzó el mensaje, que coincidió con el momento en que Bush pidió la ampliación del ATPDEA al Congreso de ese país. Morales se reunió con Goldberg.
ENCUENTRO • Morales saluda al embajador Goldberg. Fue ayer, antes de la reunión que sostuvieron.
El gobierno de Estados Unidos sugirió al presidente, Evo Morales, distanciarse de la influencia de su colega venezolano, Hugo Chávez, y volver a la “corriente dominante” de América Latina, que la conformarían las administraciones de centroizquierda o de centroderecha.
Las declaraciones de Burns coincidieron con la ofensiva lanzada por los países andinos (Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia) para lograr la prolongación de la ley de preferencias arancelarias andinas y lucha antidrogas (ATPDEA). Y con la respuesta del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, al igual que 12 congresistas republicanos de ese país, quienes pidieron al Congreso norteamericano esa ampliación para los cuatro países.
El subsecretario de Estado norteamericano, Nicholas Burns, hizo este llamado ayer con la percepción de que la administración de Morales “tenga un enfoque más integrador”, pese a la nacionalización de los hidrocarburos.
“Esperemos que el presidente boliviano Morales, a pesar de que tuvieron lugar allá unas nacionalizaciones que nos decepcionaron, tenga un enfoque más integrador, que vuelva a la corriente dominante de América Latina”, reflexionó la autoridad.
Sin embargo, descartó que este alineamiento se registre con los gobiernos de Fidel Castro o su hermano Raúl en Cuba o de Hugo Chávez, en Venezuela.
Burns presentó como la “corriente dominante en América Latina” a los países que eligieron presidentes de centroizquierda como Chile o Brasil o de centroderecha como México y Colombia, y calificó de “excepción” la reciente victoria del sandinista Daniel Ortega en Nicaragua, cercano a Caracas, Venezuela.
“Lo que une a esos gobiernos con Estados Unidos es la agenda de las últimas décadas: la democratización de América Latina, el libre mercado, un sector privado que produzca empleos e inversiones, libre comercio entre Estados Unidos y esos países”, explicó el Subsecretario de Estado del país del norte.
El presidente Evo Morales mantiene una estrecha relación con la administración de sus colegas Hugo Chávez y Fidel Castro, mientras que cuestiona permanentemente a EEUU, particularmente por su visión de lucha contra el narcotráfico.
Bolivia, como parte de este acercamiento con Caracas y La Habana, se incorporó a la Alternativa Bolivariana para América (Alba) y planteó el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) en respuesta al Tratado de Libre Comercio (TLC) impulsado por la administración de Bush. El nivel de la relación boliviano-venezolana llegó al extremo de que el embajador Julio Montes, en una concentración cocalera en el Chapare, ofreciera “sangre venezolana” si es amenazada “la hermosa revolución” impulsada por Morales. Caracas también decidió apoyar la industrialización de la hoja de coca, a la que se opone EEUU con $us 1 millón.
En La Paz, el embajador estadounidense Philip Goldberg se reunió con el Mandatario boliviano, pero no se informó ni trascendieron los temas tratados en momentos en los que el diplomático volvió a cuestionar la existencia de coca excedentaria y su relación con el narcotráfico.
Más temprano, el embajador estadounidense dijo ayer que “hay que pensar en el problema global que tenemos de no producir mucha más coca”.
EEUU acepta la coca sólo hasta el mate
Estados Unidos apoya el uso y consumo tradicional de la hoja de coca, incluso su industrialización en mate (infusión), pero mantiene su rechazo a la intención del gobierno de Evo Morales de darle a este cultivo mayores usos porque implicará “más cocaína”.
El embajador estadounidense, Philip Goldberg, expresó nuevamente la preocupación de su país por la incidencia en el narcotráfico del incremento de los cultivos excedentarios de hoja de coca, que —según la Ley 1008— sólo deberían alcanzar una extensión de 12.000 has.
La actual administración defiende las plantaciones de coca excedentarias y apuesta a su industrialización. “Si hay una búsqueda para más usos de la coca puede estar bastante asegurado que más cocaína va a resultar”, advirtió Goldberg e insistió que respetan el uso tradicional de este cultivo.