El diálogo político comienza con posiciones irreductibles Encuentro • Los jefes de bancada sólo expusieron sus diferencias en torno a la Constituyente y la Ley INRA. Mañana vuelven a reunirse.
DIÁLOGO • Los jefes de bancada del MNR, UN, Podemos y el MAS se reúnen con García Linera, en la Vicepresidencia.
La segunda reunión de acercamiento entre el oficialismo y la oposición se convirtió ayer en una exposición de posiciones irreductibles expresadas por ambas partes y no consiguió bajar la tensión política y social, aunque el esfuerzo de encontrar consensos continuará este sábado.
La reunión entre el vicepresidente Álvaro García Linera y los jefes de las bancadas parlamentarias comenzó a las 11.45 y duró tres horas, en las que ambas partes expusieron sus posiciones pero no avanzaron en la búsqueda de consensos, según revelaron los asistentes. No obstante, “fue positiva”, declaró García Linera, quien anunció la continuación de este proceso mañana.
La agenda del encuentro incluía los tres temas de conflicto: la ley de tierras, el mecanismo de aprobación de las reformas constitucionales en la Asamblea Constituyente y el proyecto oficialista para censurar a los prefectos. Sólo el último tema no fue abordado. En los otros, oficialistas y opositores ratificaron sus posiciones irreductibles.
El jefe de bancada de Podemos, Wálter Guiteras, dijo que el encuentro sirvió para recuperar confianza, pero reiteró que la oposición se mantendrá al margen del Congreso hasta conseguir “dos tercios o nada” en la Asamblea Constituyente.
García Linera ratificó que esto significaría ceder las decisiones a las minorías. “No aceptaremos la dictadura de las minorías”, había anticipado el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, durante una entrevista que concedió a radio Erbol minutos antes del diálogo en la Vicepresidencia. En la entrevista acusó a los opositores de desestabilizar el país y atentar contra la democracia, con el bloqueo político que ejecutan al Congreso.
Paralelamente, el vocero del Palacio, Álex Contreras, entregó una lista de presuntos terratenientes en la que aparece el senador beniano Wálter Guiteras, uno de los asistentes al diálogo en representación de Podemos.
“Incorporan malintencionadamente y canallescamente a quienes somos actores de la política boliviana...”, declaró el aludido antes de ingresar a la reunión.
Los parlamentarios de Unidad Nacional llegaron al diálogo anunciando que la huelga de hambre que sostienen desde hace nueve días se mantendrá hasta que se acepte el mecanismo de los dos tercios en la Constituyente.
POSICIONES
OFICIALISMO • Cree que las reformas constitucionales en la Constituyente deben ser aprobadas por mayoría absoluta y sólo en casos conflictivos dejarlas para que se aprueben por dos tercios. En la Ley INRA, proponen que la verificación de la Función Económica Social (FES) de la tierra se realice cada dos años y esté sujeta a revisión.
OPOSICIÓN • Trece de los 16 frentes que están en la Constituyente exigen que las reformas a la Constitución sean por dos tercios de votos, por lo menos en sus etapas de aprobación en grande y revisión. En la Ley INRA, la oposición pide que la verificación de la FES se realice cada cinco años.
García, de uniforme militar
Vestido con una parca militar y al mando de un vehículo oficial, llegó ayer el vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, al diálogo que convocó a los jefes de bancada del Congreso para tratar el conflicto que surgió a raíz de las posiciones encontradas por la ley de tierras, la Asamblea Constituyente y la censura a los prefectos.
Eran las 11.45 cuando dos vehículos oficiales —plomos y con vidrios polarizados— llegaron a las puertas de la Vicepresidencia. Entonces, los periodistas rodearon el segundo, donde suponían que estaba García, como es habitual por cuestiones de seguridad, pero la autoridad bajó del primer automóvil, que además, por una mala maniobra, casi sufre un percance al aparcar.
La sorpresa continuó cuando el Vicepresidente mostró su indumentaria: una chamarra militar de campaña. No dio ninguna explicación y sus guardias le custodiaron hasta la reunión. Antes había asistido junto al presidente Evo Morales a un acto militar en Patacamaya, donde ambos se tomaron fotos con uniformes y en vehículos de las FFAA.