Un tributo de video, música y poesía recuerda a Blanca HOMENAJE • A dos años de la muerte de la poeta Blanca Wiethüchter, se estrenará una obra musical de Alberto Villalpando y un audiovisual.
WIETHÜCHTER • La poeta el 2004, año en que murió.
“Hay que descubrir caminos / desandar palabras graves / pensar que morir / es hacer milagros / que el debajo y la tierra / nos pertenecen”. Este es un verso de Blanca Wiethüchter, una de las mayores poetas bolivianas, que será recordada con un homenaje a dos años de su muerte.
El tributo —que se llevará a cabo a las 19.00 en el Espacio Patiño (Av. Ecuador 2503)— será “una puesta en espacio” en la que se conjuncionará música, especialmente escrita para Blanca por su esposo Alberto Villalpando, lectura de poesía y el estreno de un video sobre la poeta realizado por el Centro cultural Simón I. Patiño de Cochabamba.
“Será un homenaje al estilo Wiethüchter; a Blanca nunca le gustó lo académico y formal”, aseguró la actriz Marta Monzón, directora de la puesta de esta noche en la que también participarán los poetas Juan Carlos Orihuela y Mónica Velásquez, y el músico Cergio Prudencio
Blanca Wiethüchter nació en La Paz el 23 de septiembre de 1947. Estudió literatura en la UMSA y pedagogía en la Sorbona de París. Excelente catedrática, dictó clases en la UGRM de Santa Cruz, la UMSA y la UCB. Creó las editoriales El Hombrecito Sentado y La Mujercita Sentada.
Publicó los poemarios: Asistir al tiempo (1975), Travesía (1978), Noviembre 79 (1979), Madera viva y árbol difunto (1982), Territorial (1983), En los negros labios encantados (1989), El verde no es un color (1992), El rigor de la llama (1994), La lagarta (1995), La piedra que labra otra piedra (1998)e Itaca (2000).
En crítica y ensayo ha publicado: Estructuras de lo imaginario en la obra poética de Jaime Saenz (1975); Memoria solicitada (tres ediciones, 1989-2004). Pérez Alcalá, o los melancólicos senderos del tiempo (1997) y Hacia una historia crítica de la literatura en Bolivia (2003). Falleció el 15 de octubre de 2004.