El Papa pide paz en Turquía El líder de la Iglesia Católica pidió un encuentro verdadero en Medio Oriente para evitar la expansión de los conflictos. Benedicto XVI inició una gira de cuatro días por el país musulmán.
La visita del papa Benedicto XVI a Turquía comenzó ayer en un ambiente conciliador que propició llamamientos al diálogo interreligioso por parte del Papa y de las autoridades turcas.
Esta reciprocidad en los discursos, casi impensable hace sólo unos días, mitigó la tensión acumulada durante casi tres meses a raíz del discurso de Benedicto XVI en Ratisbona, y le facilita considerablemente una visita que se anunciaba difícil y que por ahora ha dejado indiferente a la población turca, musulmana en un 99 por ciento.
Diálogo, tolerancia, paz o respeto fueron algunos de los términos utilizados por el Sumo Pontífice y los representantes con los que se reunió en el primero de sus cuatro días de estancia en tierras musulmanas, donde no recibió los baños de masas a los que acostumbra.
“El mejor camino hacia adelante es la vía de un diálogo auténtico entre los cristianos y los musulmanes, basado en la verdad (....), respetando las diferencias y reconociendo lo que tenemos en común”, afirmó el Papa tras reunirse con el mufti Ali Bardakoglu, director de Asuntos Religiosos.
“Las religiones están hechas para la paz y la reconciliación y no deben ser interpretadas de otra manera”, comentó el Papa, en una conversación en directo ante las cámaras de televisión que mantuvo con Bardakoglu.
Horas antes de partir a Letonia para asistir a una cumbre de la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN), el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, tuvo un gesto de deferencia excepcional con el Sumo Pontífice al recibirlo al pie de la escalerilla del avión.
“Sabemos por nuestros trabajos en favor de una alianza de civilizaciones que esta visita (...) contribuye a la paz mundial”, declaró Erdogan el martes.
Turquía es uno de los máximos defensores de esta Alianza de Civilizaciones, impulsada en 2004 por el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para acercar las instituciones y la sociedad civil con vistas a superar prejuicios.
Erdogan explicó al Papa que “el islam es una religión de amor y tolerancia” y dijo haber obtenido su respaldo para una adhesión de Turquía a la Unión Europea.
“Le pedí su apoyo en nuestro camino hacia la Unión Europea. Él dijo: ‘Nosotros queremos que Turquía forme parte de la Unión Europea’”, afirmó el Primer Ministro a los periodistas.
Bardakoglu, uno de los más férreos críticos con el discurso de Ratisbona, que relacionaba implícitamente islam y violencia, optó por un discurso igual de conciliador, aunque franco.
“Nosotros también favorecemos el diálogo entre las religiones (...) pero debe asentarse sobre bases sólidas”, dijo, añadiendo que lamentaba un aumento de la “islamofobia” que presenta al islam como una religión instigadora de la violencia.
Aparte de las reuniones políticas, que incluyeron una con el presidente turco, Ahmet Necdet Sezer, el Papa acudió al mausoleo de Mustafá Kemal Ataturk, quien proclamó la República. Allí, precedido por una guardia de honor, hizo una ofrenda floral, guardó silencio unos minutos con las manos enlazadas y se inclinó ante el lugar que alberga los restos mortales del “padre de los turcos”. Ankara, AFP
Cuna de varias civilizaciones
El papa Benedicto XVI llegó ayer a Ankara, capital de Turquía y de la provincia de Anatolia, conocida por haber sido la cuna de grandes civilizaciones a través de la historia.
Ubicada en el centro de la región de Anatolia, Ankara se encuentra sobre una colina escarpada. La ciudad se halla en uno de los lugares más secos de Turquía, rodeada por una vegetación de estepa.
Ankara estuvo bajo el dominio de los hititas, los persas y los celtas, entre otros pueblos, en los albores de su historia. Luego fue conquistada por los romanos y pasó a ser un importante asentamiento bizantino.
En el año 1071, el sultán Alparslan se apoderó de la ciudad e impuso la supremacía otomana que se prolongó hasta el siglo XX.
En el momento fundacional de la República de Turquía, Ankara era una pequeña población, a pesar de ello fue designada capital, ya que Estambul estaba ocupada por los aliados. Turquía logró su independencia el 13 de octubre de 1923, luego de la guerra que comandó Mustafá Kemal Ataturk. Ankara AFP