Júbilo, ritos y fuegos por el Año Nuevo Más de cien mil personas festejaron el Año Nuevo en Sydney, Australia. En Israel, cada vez más judíos se suman a la celebración gregoriana. En Japón visitan templos y ascienden picos por los primeros rayos solares.
Centenares de miles de personas disfrutaron un espectáculo de juegos pirotécnicos por fin de año en el puerto de Sydney, mientras otros miles en Japón escalaban el Monte Fuji para recibir la primera alborada del 2007.
En Nueva York, miles de personas jubilosas comenzaron a llegar al distrito teatral y comercial Times Square para recibir el Año Nuevo con música, ostentación y celebridades.
En contraste, las autoridades tailandesas cancelaron la principal celebración en Bangkok luego de que la explosión de varias bombas dejase dos muertos y más de 20 heridos en la capital.
Sydney, una de las primeras grandes ciudades del mundo que ve el despertar de cada año nuevo, tuvo una presentación preliminar de fuegos artificiales para niños a las 21.00, que precede a la función principal de las 00.00.
En Israel, las autoridades judías dispusieron un gran operativo policial, pues, aunque el Año Nuevo gregoriano no es una fiesta oficial, es un motivo de festejo en los demás hogares israelíes.
El Año Nuevo se viene celebrando "con creciente entusiasmo" en Israel, precisó la Policía, que señaló que, pese a que el 1 de enero es laborable en el país, en estos días es cuando más se bebe.
En India, la Policía arrestó a dos presuntos extremistas islámicos a un kilómetro del lugar de las celebraciones públicas de fin de año en Nueva Delhi.
En Filipinas —donde se cree que celebraciones ruidosas de Año Nuevo alejan maleficios y mala suerte— la Policía amenazó con arrestar a cualquiera que emplease petardos grandes.
En Japón se prevé que millones de personas pasen la tarde frente a los televisores para presenciar un torneo de fuerza que en los últimos años ha ganado presencia en la programación de la Noche Vieja.
La Agencia de la Policía Nacional de Japón dijo que anticipa la presencia de casi 95 mil visitantes en los principales templos budistas y santuarios Shinto durante los tres primeros días del nuevo año. Las personas suelen asistir para orar en busca de la paz, la salud y la prosperidad en uno de los pocos ritos religiosos en los que suele participar la mayoría de los japoneses.
Río de Janeiro y Sao Paulo, Brasil, recibieron el 2007 con espectaculares celebraciones con más de 50 toneladas de fuegos artificiales, recitales musicales y millones de personas. Sydney, Jerusalén y Sao Paulo, AFP-EFE