El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, asumirá su segundo mandato hoy en una ceremonia austera y sin la presencia de ningún otro jefe de Estado. La ceremonia tendrá un gran contenido político y social (participarán sindicatos, ONG y el Movimiento de los Sin Tierra, entre otros), según informaron fuentes de la Presidencia.
Lula, que no podrá presentarse de nuevo como candidato en 2010 —la legislación brasileña no permite gobernar más de ocho años seguidos— se enfrenta a numerosos desafíos: crecimiento económico, una amplia alianza para gobernar, desarrollo de infraestructuras y mejora de la educación y el medio ambiente.
El gasto económico de la ceremonia de investidura se hizo público ayer para demostrar que va a ser sobria y sencilla. En total se destinarán 1.150.000 de reales (unos 408.884 euros), de los cuales la mayoría irá destinada a la fiesta que se organizará para que el público pueda conmemorar la investidura del presidente. El mayor costo será destinado al alquiler de cinco pantallas gigantes que serán instaladas en diferentes partes de la Explanada de los Ministros, la amplia avenida en donde están ubicados los ministerios, la Presidencia, el Congreso y la sede de la Corte Suprema.
Lula no tomará el juramento de sus nuevos ministros debido a que los actuales miembros del Gabinete continuarán en sus cargos hasta febrero próximo, cuando el presidente anunciará una reforma ministerial. Lula, que inicia su segundo mandato con una aprobación del 58%, aún está negociando una amplia alianza partidaria. El País de Madrid