Lula da Silva asume hasta el año 2010 El Presidente de Brasil juró ayer ante el Congreso, en un día lluvioso que justificó la mucho menor cantidad de gente vitoreándole en las calles de Brasilia.
LA CARAVANA •
El Presidente brasileño y su esposa a bordo del Rolls Royce oficial.
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva pidió “prisa, coraje y osadía” para acelerar el crecimiento de Brasil, en el marco de un gobierno “popular”, pero “no populista”, al asumir ayer su segundo mandato.
En su alocución ante el Congreso, Lula, un ex líder sindical, de 61 años, dijo sentirse “igual, en el ímpetu y el coraje de actuar”, que al asumir el poder hace cuatro años, aunque “diferente en la experiencia acumulada en el difícil arte de gobernar”.
“Soy igual cuando vuelvo a conjugar, en sus formas más afirmativas, el verbo cambiar, como lo hice hace cuatro años”, dijo. “Pero soy diferente, pues sin renegar de la paciencia y la persistencia que preconizo, quiero pedir hoy, con todo énfasis, prisa, osadía, coraje y creatividad para abrir nuevos caminos”.
Lula, que aseguró el control de la inflación y la estabilidad macroeconómica, se propone “destrabar” el crecimiento del país, uno de los más bajos entre los países emergentes. Pero quiere hacer eso manteniendo el rigor monetario y los programas de distribución de renta que le aseguraron una contundente reelección en octubre último.
“Hoy, digo que los verbos acelerar, crecer e incluir van a regir a Brasil en los próximos cuatro años. Los efectos de los cambios tienen que sentirse rápida y ampliamente. Vamos a destrabar a Brasil para crecer e incluir (a sectores sociales excluidos) de forma más acelerada”, prometió. “Sé que el crecimiento, para ser rápido, sustentable y duradero, tiene que hacerse con responsabilidad fiscal. En eso no aflojaremos, de manera alguna”.
Prosiguió con que es “preciso combinar esa responsabilidad con cambios de postura y osadía en la creación de nuevas oportunidades para el país”. “Nuestro gobierno nunca fue ni es 'populista'. Este gobierno fue, es y será popular”, proclamó Lula ante el Congreso.
Para la ceremonia no fueron invitados mandatarios extranjeros, por una decisión del propio Lula, que según fuentes oficiales no quiso “causar molestias a nadie” un 1 de enero.
La caravana de autos, con Lula en un descapotable a la cabeza, fue saludado con entusiasmo y banderas rojas del PT por los militantes reunidos en la Explanada de los Ministerios, una amplia avenida de la capital brasileña. Brasilia, AFP y EFE