El encargado de negocios de la embajada de Suiza, Jaques Gremaud, confirmó hoy que se está estudiando la solicitud de asilo del cubano Amauris Samartino Flores a esa misión diplomática en La Paz.
Gremaud dijo que se está acelerando la respuesta para resolver la situación del cubano detenido por el servicio de migración de Bolivia porque habría infringido las leyes migratorias.
"El ha pedido el asilo político en Suiza y, naturalmente, si Suiza acepta él tendría el asilo en mi país. La solicitud del señor Samartino Flores fue enviada a la oficina federal de Migración en Suiza, por razones de competencia", declaró Gremaud a la red Unitel.
El responsable de la misión diplomática suiza en Bolivia comentó que no puede decir cual será la decisión de la Oficina de Migración Suiza, pero adelantó que la decisión será tomada lo más antes posible.
Amauris Samartino Flores fue detenido en Santa Cruz el 23 de diciembre y lo trasladaron de inmediato a La Paz. El Ministerio de Gobierno informó que la captura era con fines de expulsión porque el cubano habría violado las leyes migratoria del país.
Días después, durante una audiencia de Hábeas Corpus el viceministro de Régimen Interior, Rubén Ganarra, aclaró que Samartino no cometió ningún delito en el país sino que realizó actividad política, mostró imágenes del detenido durante una manifestación de seguidores del Comité Cívico de Santa Cruz impidiendo el ingreso del vicepresidente Alvaro García al hotel Los Tajibos, en la capital cruceña.
Samartino también hizo críticas públicas al régimen comunista de Fidel Castro y denunció violaciones a la libertad de expresión y a los derechos humanos en la isla.
El recurso de Hábeas Corpus le fue negado al cubano pero la justicia determinó que sea expulsado al punto desde el cual llegó al país, que en su caso es la base estadounidense en Guantánamo y ante la negativa de EEUU de volverlo a recibir se busca un tercer país de destino.
Luego de permanecer internado en la Clínica Policial, por una hipertensión, Samartino fue trasladado a un hotel, gracias a las gestiones del defensor del Pueblo, Waldo Albarracín.