La reconstrucción del asesinato del coronel Rómulo Vargas duró ocho horas, ayer. Uno de los fiscales asignados al caso, Milton Mendoza, dijo que con este acto se “debilita la coartada, la teoría sobre la autoincriminación de Lidia Sejas (suegra de Vargas) y fortalece la tesis de que no es Sejas sino Fabiola Betancourt (esposa de Rómulo) la autora de estos hechos”.
Comenzó a las 7.30. Investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) introdujeron a la casa tres cajas con pruebas, tres colchones, dos muñecos de tela y otros objetos.
La reconstrucción se basó, principalmente, en las declaraciones de la esposa de Vargas, Fabiola Betancourt, quien acusó a su madre, Lidia Sejas (85) de ser la autora del crimen del coronel.
A las 8.20 se escuchó un disparo. Según fuentes que estuvieron en la casa, cuando se entregó el arma a Sejas para que realice los disparos, ella no pudo ni supo manipular la 9 mm, sólo apretaba el gatillo sin lograr que saliera la bala. Sin embargo, la pistola tenía que ser cargada y estar sin seguro antes de ser usada. Sejas no sabía cómo hacerlo y luego de que se le ayudó a cargar el arma, ella apretó el gatillo, pero sólo pudo realizar un disparo.
Vargas murió el 23 de diciembre de 2006, alrededor de las 7.45, víctima de tres disparos de bala realizados casi a quemarropa, a 15 centímetros de distancia.
Ayer, dos horas después de ese disparo, se abrieron las puertas de la casa, ubicada en la calle Gregorio Reynolds Nº 673, de Sopocachi, La Paz. De ahí salieron dos personas cargando una camilla con el muñeco. Lo subieron al vehículo del coronel, como pasó ese día, y lo trasladaron a la clínica Virgen de Copacabana. Según los reportes, el cuerpo del policía llegó al nosocomio a las 8.30 del 23 de diciembre de 2006.
A las 14.00 se escucharon tres disparos. Fue la prueba que hicieron los peritos para comparar la dirección de las balas. A las 15.30 comenzaron a salir nuevamente colchones, muñecos, cajas, una computadora y otros.
Mendoza y los fiscales Eduardo Morales y Félix Peralta, además de una veintena de investigadores y peritos participaron de la reconstrucción. También estuvieron el abogado de la familia de Vargas y el defensor de Sejas, Betancourt y del hijo mayor Rómulo Vargas, sospechosos del hecho.
El abogado de la familia de Vargas, Daniel Enríquez, informó que se presentó una querella contra los autores por el asesinato del coronel. Bertha y Wilfredo Vargas, hermanos mayores del policía, junto a sus familiares pidieron justicia para el coronel.
Mendoza pidió esperar los informes técnicos para hablar de forma concluyente y categórica sobre el tema. “Todos son sospechosos, pero se va debilitando la historia de que Lidia Sejas sea la autora de estos hechos”.