Población. El Gobierno prevé un aumento de 92.629 nuevos estudiantes en Primaria y Secundaria. El récord fue de 62.872, el 2002.
Causas. El Ministro de Educación atribuye este crecimiento a la gestión regular, sin huelgas, del 2006 y al pago del bono Juancito Pinto.
Programas. Para enfrentar el incremento de matriculados, autoridades del Gobierno y maestros sugieren un reordenamiento.
Infraestructura. Los dirigentes del magisterio y de los padres de familia exigen aumentar las escuelas y 4 mil ítems de maestros.
El 2007 será un año en el que la población estudiantil del sector fiscal tendrá el aumento más significativo de los últimos cinco años. La proyección del Ministerio de Educación señala que se recibirá 92.629 nuevos alumnos, en los niveles de 1º y 5º de Primaria y Secundaria, frente al récord de 62.872 registrado el 2002. Ante esta situación, el Gobierno aún analiza qué medidas asumirá para atender ese incremento.
Según los datos de esa repartición estatal, en el ciclo de Primaria este año habrá un crecimiento vegetativo de al menos 32.016 alumnos, lo que representa el 2,63 por ciento más que en el 2006. Durante el 2002, en el mismo nivel, los 17.767 nuevos matriculados eran el 1,53 por ciento.
En el caso de los alumnos de 1º a 4º de Secundaria, el crecimiento para el 2007 será de 60.613 alumnos, el 9,95 por ciento más que el año pasado. El 2002 el crecimiento fue de 45.105 alumnos, el 11,32 por ciento más que durante el 2001.
El 2 de enero, el ministro de Educación, Félix Patzi, declaró a este medio que hay preocupación por el incremento de matriculados y apuntó como causas dos factores: la gestión escolar regular durante el 2006 y el pago del bono Juancito Pinto.
El viceministro de Educación Escolarizada, Julio Roque, sostuvo que este crecimiento demandará una mayor distribución de ítems, aunque aún espera la respuesta oficial del Ministerio de Hacienda. “En base a esta nueva proyección se toman previsiones para otorgar más ítems, aunque aún no se tiene información oficial del Ministerio de Hacienda sobre cuántos ítems o dinero se dará al Ministerio de Educación”, añadió.
Otra de las medidas del Gobierno, indicó Roque, será la elaboración de un programa de reordenamiento de las unidades educativas. Allí se cruzará información con el Ministerio de Planificación del Desarrollo con los datos obtenidos en el proceso de cancelación del bono Juancito Pinto. “Con el pago del bono se detectó que existen unidades educativas con pocos alumnos; por lo tanto, es necesario realizar un reordenamiento que permita una distribución más racional”, señaló la autoridad.
El magisterio urbano del país apunta hacia la misma dirección, pues sostiene que su sector no se opone e incluso apoya la implementación de un reordenamiento del sistema de educación, según el secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de la Educación Urbana de Bolivia (CTEUB), Jaime Rocha.
El dirigente afirmó que para este proceso deben ser parte fundamental los directores de las unidades educativas, de las distritales y las autoridades de los servicios departamentales de Educación (Seducas). Indicó que la demanda de infraestructura debe ir acompañada de los ítems para superar el crecimiento de la población estudiantil.
En relación a la infraestructura estudiantil en la Alcaldía de La Paz, el director municipal de Educación, Juan Carlos Parra, señaló que existe capacidad para albergar entre 10 y 15 por ciento adicional de alumnos. Precisó que hay colegios en los que funcionan 400 unidades escolares para atender a 172 mil estudiantes. Las unidades educativas, el 2005, llegaban a 14.673, mientras que el 2006 fueron 14.542, según datos oficiales. Un inmueble puede servir para dos o tres escuelas, en tres turnos.
Por otra parte, para enfrentar el desequilibrio de alumnos entre la ciudad y el campo, el Viceministro de Educación Escolarizada propone la construcción de ciudadelas estudiantiles. Éstas podrán funcionar de lunes a viernes con el hospedaje, comedor y transporte para los alumnos y, de esta forma, “crear una retención de los niños en las comunidades campesinas y así evitar un desmesurado hacinamiento de alumnos en las urbes”.
Esta propuesta está contemplada en el anteproyecto de Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, aprobado en diciembre por la Comisión de Desarrollo Sostenible. Se espera similar medida en la plenaria de la Cámara de Diputados.
Las inscripciones escolares en el país se iniciarán el 15 de enero y las clases empezarán el 5 de febrero, sujeto a disposición de los calendarios departamentales.