Sectores del MAS queman la Prefectura contra Reyes Villa Se enfrentaron policías y marchistas. La Ministra de Gobierno destituyó al Comandante de la Policía de Cochabamba y los efectivos se replegaron. Los marchistas incendiaron dos vehículos y quemaron parte de la Prefectura. Hay más de 20 heridos.
Sectores sociales afines al Movimiento al Socialismo (MAS), entre ellos los cocaleros del Chapare, atacaron la Prefectura de Cochabamba y quemaron parte de sus instalaciones exigiendo la renuncia del prefecto Manfred Reyes Villa.
El saldo es un comandante policial destituido, más de 20 heridos, parte de la propiedad de la Prefectura quemada, dos vehículos incendiados, una decena de periodistas y fotógrafos golpeados y los quioscos y otros negocios aledaños afectados.
Cerca del mediodía, una marcha de cocaleros, regantes, campesinos, universitarios y otros se dirigían hacia la Prefectura.
Según la versión de los policías, los marchistas empezaron la agresión y por eso los uniformados lanzaron gases lacrimógenos. Los marchistas aseguran que fue exactamente al revés.
El caso es que se produjo un enfrentamiento entre los policías que lanzaron gases y los marchistas que respondieron con piedras y palos.
Ante esa situación, la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, a través de la red ATB, comunicó la destitución del comandante departamental, Wilge Obleas, porque “donde manda Ministra no manda Prefecto”, en alusión a Manfred Reyes Villa, quien sin embargo aseguró no haber instruido la represión.
La ministra, en esa entrevista, que se produjo al mediodía, aseguró que a partir de ese momento todo estaría bajo control. Pero, fue cuando todo se descontroló en la plaza.
Luego de la declaración de la ministra, la Policía se replegó —de 14.00 a 16.00— de la plaza 14 de Septiembre y entonces empezó el ataque de los marchistas a la Prefectura cochabambina.
El presidente de la brigada parlamentaria de Cochabamba, Iván Canelas (MAS), quien actuó de mediador, aseguró que él mismo pidió el repliegue policial para evitar más enfrentamientos, pero que desde los techos de la Prefectura empezaron a lanzar más gases lacrimógenos, lo que provocó la reacción violenta de los marchistas.
Primero, los marchistas quemaron dos vehículos, uno de la Prefectura y otro particular. Y, posteriormente, según muestran las imágenes de varios canales de televisión, los manifestantes arremetieron contra las puertas de la Prefectura con piedras, palos y, finalmente, con fuego. El incendio se propagó por al menos dos puertas y llegó al segundo piso, donde se incendió la oficina jurídica.
El prefecto Reyes Villa, en el informe brindado anoche, dijo que el 40 por ciento de la infraestructura está destruida, que no hay luz porque se dañó el cableado y que se perdieron documentos de gran valor para el desarrollo de Cochabamba.
También fueron afectados algunos negocios aledaños, como los quioscos de la plaza. Los comercios y los bancos del centro de Cochabamba cerraron sus puertas para evitar agresiones.
Cuando ya se habían producido esos destrozos, la Policía retornó al lugar y, con ayuda de civiles y de un carro Neptuno (que lanza agua), logró apagar el fuego en la Prefectura.
Luego llegó a Cochabamba el comandante general de la Policía, Miguel Vásquez, quien al final de la tarde encabezó una reunión de la que participó el destituido comandante Obleas.
En ese encuentro estuvieron presentes los dirigentes de los manifestantes y el diputado Canelas. Los sindicalistas aseguraron que continuarían con sus movilizaciones exigiendo la renuncia del Prefecto, pero se comprometieron a hacerlo de manera pacífica. Los policías ofrecieron cumplir con su trabajo sin agredir a los marchistas.
Esta protesta empezó el jueves 4 de enero, cuando llegaron desde el campo a la ciudad de Cochabamba los sectores masistas, entre ellos los cocaleros, regantes y campesinos. Unidos a la Central Obrera Departamental, los universitarios y otros sectores locales protagonizaron un cabildo en el que exigieron la renuncia de Reyes Villa.
Tanto los líderes de ese movimiento como el Gobierno iniciaron, además, una campaña verbal para acusar a Reyes Villa de ponerse al servicio de la oligarquía cruceña.
A finales del 2006, Reyes Villa hizo también un cabildo en el que decidió convocar a un referéndum departamental para preguntar a Cochabamba si está de acuerdo con la autonomía.
En esa concentración, saludó “la independencia de Santa Cruz“. Luego explicó que se trató de un lapsus de su parte.
La polémica frase fue recuperada por el presidente Evo Morales el sábado en Cochabamba, cuando dijo que Reyes Villa está pagando por ese “error político”.
Ayer, el Mandatario volvió sobre el mismo argumento para justificar el asedio de sus movimientos sociales a Reyes Villa. Mientras la Prefectura era atacada, Morales decía en Pojo que “cómo es posible que haya prefectos que apoyen la independencia de Santa Cruz”, aunque sin citar a Reyes Villa.
Más explícito que él fue el presidente de la Cámara de Diputados, Edmundo Novillo, quien sostuvo que Reyes Villa se alejó de los intereses de Cochabamba y justificó las movilizaciones diciendo que son una respuesta a “la soberbia“ del Prefecto.
Agregó que Reyes Villa “se está equivocando de camino”. En La Paz, el vicepresidente Álvaro García Linera también justificó las protestas diciendo que la convocatoria a otro referéndum en Cochabamba “es una provocación política“.
Pero, los manifestantes y los líderes del MAS no sólo coincidieron en los discursos, sino también en las calles. Los senadores del MAS Omar Fernández y Leonilda Zurita dirigieron las movilizaciones. Según Reyes Villa, también protestaron una concejal municipal y varios consejeros.
Este medio le preguntó a Fernández si fue parte de la movilización y dijo que sí, en su calidad de dirigente de los regantes y por instrucción de la Central Obrera Departamental. Aseguró que busca la renuncia de Reyes Villa porque actúa “al estilo de la oligarquía de Santa Cruz”, y comentó que lo que le causó más indignación es que haya cambiado el escudo de Cochabamba por una figura de la media luna.
Más allá de los discursos, las acusaciones y los daños materiales, en Cochabamba hay más de 20 heridos, dos de ellos de gravedad. Uno es un cocalero que habría perdido un ojo por el disparo de un balín y el otro es un policía que tiene una fractura.
Los periodistas también fueron agredidos, según Canelas, por los manifestantes y los policías.
Y, como muestra de que la pacificación está lejos, el dirigente de la Central Obrera, Víctor Mitma, instruyó el bloqueo de caminos, que empezó anoche en la ruta antigua que une Cochabamba con Santa Cruz.
La intención es lograr la renuncia del Prefecto. Sin embargo, la autoridad aseguró que no dejará el cargo y responsabilizó de la situación a la ministra Muñoz, por haber replegado la Policía.
Reyes Villa aseguró que continuará trabajando, pero pidió garantías al Gobierno. Ayer tuvo que escapar de la Prefectura en un carro Neptuno, según relató un canal de televisión.
La autoridad recibió el respaldo de los otros prefectos opositores al Gobierno, de los partidos de oposición, que anunciaron una interpelación a la ministra Muñoz, y de los cívicos de Santa Cruz.
Bloquearán las carreteras
El ampliado de emergencia de la Central Obrera Departamental (COD) de Cochabamba resolvió el inicio de bloqueos, marchas y vigilias hasta lograr la renuncia del prefecto Manfred Reyes Villa, informó el ejecutivo de esa organización, Víctor Mitma.
De hecho, anoche comenzaron los cortes de ruta en la carretera antigua que une Cochabamba con Santa Cruz.
Mitma aseguró que una de las resoluciones de las organizaciones fue iniciar el bloqueo departamental de caminos a partir de las cero horas de este martes, mientras que en la ciudad continuará la vigilia al edificio prefectural.
Después del enfrentamiento entre policías y sectores sociales, el comandante de la Policía, general Miguel Vásquez, llegó a Cochabamba donde se reunió con representantes de la brigada parlamentaria y dirigentes de la COD. Mitma reiteró que continuarán con sus medidas y la vigilia y que no habrá agresiones si la Policía no provoca a lo sectores.
El presidente de la brigada parlamentaria del MAS, Iván Canelas, quien ofició de mediador, dijo que se ha pedido a las partes que sus protestas sean “de manera pacífica y sin dañar el ornato público, menos poner en riesgo vidas humanas”.
“No se va a usar la fuerza, se está garantizando la normalidad”, dijo Canelas.