El Presupuesto general del 2007 prolonga la inequidad regional Pese a que prefecturas y municipios de Pando de conjunto perciben los presupuestos más bajos, cada habitante pandino tiene hasta diez veces más que el resto de los bolivianos.
Un análisis del Presupuesto General de la Nación, PGN, del 2007 en su relación con la población departamental, nuevamente demostró las inequidades regionales en que se debate el país. Cuando se divide el presupuesto que tiene cada departamento entre su población, se encuentra que, por ejemplo, un pandino ´recibe´ hasta diez veces más que un paceño, o que un habitante de Tarija será objeto de una inversión superior en seis veces a la que se haga en un cochabambino. (Ver los gráficos)
La estimación fue realizada por la Fundación Jubileo, institución de las iglesias católicas boliviana y alemana que hace un seguimiento de la lucha contra la pobreza en el país.
El cálculo realizado por Jubileo ratifica lo que anteriormente se mostró con los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, IDH: que pese a que La Paz, por ejemplo, tiene uno de los presupuestos más altos del país, cuando se lo divide por sus habitantes, el individuo paceño es uno de los bolivianos con menores recursos de inversión.
Según los datos sistematizados por Jubileo, el nivel ´subnacional´ del país (prefecturas más municipios) el 2007 recibirá alrededor de 16 mil 800 millones de bolivianos, de los cuales 12 mil millones irán a las prefecturas y 4 mil 700 millones a las alcaldías.
Siempre hablando del presupuesto subnacional, cuando antes era costumbre que los montos más elevados los recibieran, en este orden, La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, el 2007 traerá la novedad de que ahora es Tarija la que se ubica en el segundo lugar, muy cerca del departamento de La Paz.
Mientras las prefecturas y municipios de La Paz de conjunto percibirán cerca de 3 mil 200 millones de bolivianos, Tarija tendrá poco más de 3 mil millones. Luego vendrán Santa Cruz, con 2 mil 800 millones y Cochabamba, con 2 mil 200 millones. Potosí, Oruro y Chuquisaca tendrán alrededor de mil millones de bolivianos cada uno.
En esta distribución global, paradójicamente, son las prefecturas y municipios de Beni y Pando las instituciones que menos recursos tendrán el 2007: Beni contará con casi mil millones y Pando, con apenas 600 millones de bolivianos. Paradójico porque percibiendo el presupuesto más bajo, cada pandino tendrá 11.341 bolivianos en inversión, cuando un cochabambino sólo accederá a 1.526 bolivianos. (Ver gráfico).
Cuando se observa la distribución del dinero público sólo entre las prefecturas, se encuentra que el 2007 será Tarija la que reciba el presupuesto más elevado, consistente en 2 mil 700 millones de bolivianos. Le siguen inmediatamente las prefecturas de La Paz y Santa Cruz, con cerca de 2 mil millones cada una; ubicándose Cochabamba en la cuarta posición con mil 500 millones, y la Prefectura de Potosí en la quinta, con poco más de mil cien millones de bolivianos.
Cuando la Prefectura de Oruro será la sexta con 900 millones de bolivianos, la séptima será la chuquisaqueña, con poco más de 800 millones. Nuevamente la últimas serán las prefecturas de Beni y Pando: la beniana, la octava, con 700 millones; y, la última, la Prefectura de Pando con sólo 439 millones de bolivianos.
Similar situación pasa con los presupuestos municipales. Pese a esto, la constante, como se ve en los gráficos, es que cada habitante pandino recibe, en proyectos y servicios, varias veces más que el resto de los bolivianos.
También es un hecho paradójico que siendo, por lo general, los departamentos del eje, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, los de los mayores presupuestos, en todos los casos, los tres están por debajo del promedio nacional, cuando se los ve en relación con la inversión pública por habitante.
Es importante hacer notar que en el cálculo efectuado por la Fundación Jubileo, el presupuesto de las prefecturas incluye el salario de maestros y trabajadores en salud, ítem que es una gran parte del presupuesto departamental. En este dinero para el salario de educación y salud, la Prefectura sólo hace de cajera: recibe los recursos para pagar.
Tensiones regionales
IDH • La desigual distribución por habitante ya era evidente antes, pero fue con la nueva Ley de Hidrocarburos que se ahondaron las llamadas inequidades regionales: el hecho de que haya bolivianos que en unas regiones reciban, en proyectos y servicios, más que otros; que haya desigualdades en los ´recursos por persona´.
Población • El problema está en la población. Si La Paz tiene, según el censo de 2001, 2.350.466 habitantes, y Pando cuenta con sólo 52.525 personas, naturalmente que ante cualquier torta, la tajada tenderá a ser mayor para los pandinos, por ser muy pocos; todo lo contrario pasará con los paceños.
IDH edil • Las diferencias en el nivel municipal se deben sobre todo al recientemente creado IDH.
Normas • Frente a este panorama de desigualdades, señala la Fundación Jubileo, la normativa actual sobre la asignación de recursos no está enfocada a reducir las inequidades en los servicios públicos en los departamentos.
Dilemas • Las inequidades regionales serán uno de los mayores problemas a la hora de hablar de las autonomías departamentales y regionales, pues o se tendrá que partir de la misma, sin modificarla (que es lo más probable, pues difícilmente alguien cederá) o se diseñarán nuevos esquemas de distribución de los recursos.
Leyes • La actual distribución de recursos está normada por las leyes de Hidrocarburos, Descentralización, Participación Popular y el actual Código de Minería.