Gobierno y Prefecto se acusan, pese al dolor y luto Ni el Gobierno ni el prefecto Reyes Villa asumieron responsabilidades de los hechos ocurridos en el Valle. Sólo se enfrascaron en una discusión política. Además, ambos aseguran que quieren dialogar.
EN ACTITUD DE APRONTE • En la foto se observa centenares de campesinos y cocaleros del Chapare, quienes se parapetaron en la plaza 14 de Septiembre.
Dos muertos y al menos un centenar de heridos fueron el saldo del enfrentamiento registrado ayer en Cochabamba, y ni el Gobierno ni el prefecto de ese departamento, Manfred Reyes Villa, asumieron responsabilidad por la violencia desatada. Sólo atinaron a acusarse mutuamente.
“Lamento profundamente el estado de violencia que ocurre en Cochabamba y responsabilizo al Gobierno por las muertes y de esta situación que podía haberse solucionado a tiempo”, afirmó el Prefecto de Cochabamba desde la sede de gobierno, al cabo de una reunión con los otros cinco prefectos opositores al Gobierno. El encuentro se llevó a cabo desde las 16.30 y duró una hora.
Manfred Reyes Villa exhortó al Jefe de Estado a que instruya la retirada de las federaciones de cocaleros del Chapare que piden su dimisión, puesto que, además de presidente, Evo Morales aún es dirigente de estas agrupaciones.
Pasadas las 20.30, el presidente en ejercicio, Álvaro García Linera (Morales se encontraba en la República de Nacaragua), ofreció una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, en la que lamentó las muertes producidas en Cochabamba y responsabilizó a Reyes Villa por estos sucesos.
“Hay enfrentamiento porque hay intransigencia. Hay enfrentamiento porque ha habido un prefecto que no ha cumplido con su deber constitucional de asumir el control y resolver los problemas pacíficamente”.
García Linera habló de un “halo de tragedia” que ronda a Reyes Villa y lo involucró con hechos como la masacre de la calle Harrington en 1981, donde la dictadura militar mató a miembros del MIR, y con la “guerra del gas” de octubre del 2003.
El Mandatario interino afirmó que el prefecto Reyes Villa mantuvo una actitud “intransigente y autoritaria” y que rehusó las ofertas de diálogo lanzadas por el Gobierno.
Previamente, Reyes Villa había explicado que la reunión que mantuvo el miércoles en Cochabamba con el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, tuvo que ser interrumpida por las protestas de los campesinos.
También ratificó que no renunciará y justificó su presencia en La Paz al alegar que en Cochabamba “no hay garantías” para encontrar una solución al conflicto.
“El Prefecto abandonó sus funciones en la ciudad de Cochabamba, pese a la gravedad del conflicto, y vino a La Paz a hacer política, a conspirar contra el Gobierno, a preparar más movilizaciones”, afirmó García Linera.
García reiteró que el Ejecutivo respetará el mandato constitucional del Prefecto de Cochabamba, pero insistió en que esta autoridad “tiene que cumplir las funciones para las que fue elegido”.
“No puede usted, Prefecto, hacer política con los conflictos, no puede hacer política con muertos”, dijo el Presidente interino.
No transcurrió ni una hora desde la conferencia del Presidente interino, cuando desde Cochabamba el ministro Juan Ramón Quintana emitió un mensaje con características similares.
La autoridad lamentó que tanto Manfred Reyes Villa como los movimientos sociales que demandan su renuncia mantuvieran posiciones poco flexibles.
Insistió en la necesidad de dialogar y coincidió con el Presidente interino al afirmar que “el Prefecto es, de lejos, el primer responsable de lo que ha sucedido”.
A las 23.30, la red PAT transmitió un mensaje del Prefecto de Cochabamba, en el cual afirmaba que “el monopolio de la fuerza” lo tiene el presidente Evo Morales.
“De él ha dependido desde el principio dar garantías constitucionales a los cochabambinos y de él depende ahora restaurar la paz en Cochabamba y en el país”, aseveró.
Junto a Reyes Villa, los prefectos José Luis Paredes (La Paz), Rubén Costas (Santa Cruz), Mario Cossío (Tarija), Leopoldo Fernández (Pando) y Ernesto Suárez Sattori (Beni) responsabilizaron al Ejecutivo por los choques entre campesinos y cocaleros afines al Primer Mandatario y seguidores de la autoridad regional.
“A partir de ahora, todo lo que ocurra tanto en Cochabamba como en el resto del país será responsabilidad del Gobierno, que tuvo tiempo de evitar lo que ha pasado hoy (ayer)”, afirmó el prefecto de Tarija, Mario Cossío.
Agregó que es deber del Jefe de Estado imponer su autoridad “frente a la suerte de desborde social provocado por la tolerancia del Gobierno a la radicalidad e irracionalidad” para preservar la integridad de Cochabamba.
A su turno, el prefecto de La Paz, José Luis Paredes, sostuvo que el Poder Ejecutivo “no ha dado ni una sola señal para que podamos hablar” sobre el conflicto.
Conocedores de la reunión que se realizaba en el hotel Europa, un grupo de ciudadanos alteños y paceños afines al MAS se congregó en las puertas del establecimiento con la intención de impedir que los prefectos se vayan de La Paz.
En declaraciones a la radio Erbol, Manfred Reyes Villa aseguró que los prefectos con los que se reunió en La Paz retornaron sanos y salvos a sus regiones. Precisó que las autoridades gubernamentales publicarán en las próximas horas un comunicado en el que pedirán al Gobierno que ceje en sus intentos de deponerlos.
En contacto con La Razón, Reyes Villa señaló que en el encuentro con los prefectos se acordó la defensa “acérrima” de la democracia, exigir el respeto a las leyes y pedir que se garantice el Estado de Derecho. “Si quieren voltear a un prefecto, que volteen a todos y al Presidente, pero que no se estrellen contra quienes no comparten sus criterios”, manifestó.
Según la gubernamental ABI, a nombre de su partido, el senador del MAS Antonio Peredo lamentó lo sucedido en Cochabamba. Aseveró que este enfrentamiento fue iniciado por “la soberbia del Prefecto”. El senador sostuvo que la única solución para frenar el enfrentamiento es deponer actitudes extremas y convocar a un diálogo sincero y de pacificación.
Consultado sobre si el presidente Morales, como máximo líder de los cocaleros, puede solicitar el repliegue de sus bases, Antonio Peredo respondió que un simple llamado telefónico no es suficiente para calmar la irritación de los sectores sociales.
El senador de Podemos Carlos Börth puntualizó que es necesario que el conflicto de Cochabamba sea resuelto en las próximas 24 horas. Acotó que, si no hay diálogo, mayores conflictos serán inevitables. “Es absolutamente imprescindible que todos cesen en su demanda para buscar una solución al conflicto y se pacifique Cochabamba”.
Por su parte, el diputado Guillermo Mendoza (UN) calificó como inconcebible el enfrentamiento y convocó a que los máximos dirigentes de ambas partes eviten más luto y dolor.
El Comité Cívico Pro Santa Cruz anunció que convocará a una asamblea popular en esta región para definir las acciones que tomarán “en defensa del Estado de Derecho” y declaró un paro en ese distrito para el próximo martes “en solidaridad con el pueblo de Cochabamba”.
Con todo, pasada la medianoche, se conoció que el presidente Morales retornó al país. La Razón-EFE-ANF-AP-ABI
“Responsabilizo al Gobierno por las muertes y por esta situación que podía haberse solucionado a tiempo”. Manfred Reyes Villa, prefecto de Cbba.
“El Prefecto abandonó sus funciones y vino a La Paz a hacer política, a conspirar contra el Gobierno”. Álvaro García Linera, presidente interino.