Reordenamiento de la educación En las áreas urbanas y rurales que así lo demanden habría que poner en funcionamiento, de lunes a viernes, el hospedaje completo para los estudiantes de primaria y secundaria, como lo propone el Viceministerio de Educación Escolarizada.
Las actuales circunstancias parecen ser las más propicias para proceder a un reordenamiento de fondo del sistema educativo fiscal. Es imperativo que se le imprima una nueva dinámica, sin escatimar financiamiento alguno.
Desde el momento mismo en que se inició la Capitalización de las empresas públicas, se planteó que el objetivo mayor de los recursos financieros que se capten serían la salud y la educación.
La previsión se ha producido, pero en magnitudes ni siquiera sospechadas por los más ilusos. Los ingresos del gas natural, solamente, se han constituido en la mayor fuente de ingresos del país. El año pasado se duplicaron las percepciones previstas por tal concepto. Esto quiere decir que de haberse tenido en el 2005 un ingreso únicamente por hidrocarburos (gas y petróleo) de 1.294.47 millones de dólares —58,75% por encima de lo captado en el 2003— entre los meses de enero a noviembre del 2006 llegó a 1.855.83 millones, lo que significó una mayor participación porcentual del 49,68% respecto al 2005, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pero no sólo se ha producido este fenómeno en el caso de los hidrocarburos, las exportaciones en general, en el 2006, han tenido un comportamiento excepcional, nunca antes experimentado. Se espera que las cifras finales establezcan que el ingreso externo posiblemente sobrepase los 4.000 millones de dólares, en comparación a la gestión 2005.
Estos ingresos son excepcionalmente alentadores para vislumbrar lo que pueda suceder en este 2007. Al margen de lo mucho que se puede hacer, en lo esencial es que se cumpla con volcar la mayor cantidad posible de recursos para atender los requerimientos mencionados. Si bien ambos son vitales para librar la gran batalla contra la pobreza, en el caso particular que nos ocupa ahora, que es la educación, se tiene que dar un vuelco de campana con lo que ocurría hasta el año pasado.
Hay que aumentar salarios a los maestros en lo más que se pueda y se tienen que satisfacer todos los ítems que requiere el sistema educativo fiscal. Entre el Estado y los municipios deben cubrir toda la demanda que hay en locales escolares y en mobiliario cómodo y decente. De otra parte, debe mejorarse la dotación del desayuno a toda la educación fiscal, aplicando la política de “cero desnutrición” que se ha propuesto llevar adelante el Ministerio de Salud, pero, además, proporcionándole el almuerzo, igualmente nutritivo al 100 por ciento y, por último, hacer otro tanto en la educación secundaria, que en estos momentos es tal vez la que más atención requiere, pues la Reforma Educativa de los pasados 10 años no le dio la atención que se merecía.
Algo más, tanto en las áreas urbanas y rurales que así lo demanden habría que poner en funcionamiento, de lunes a viernes, el hospedaje completo para los estudiantes de primaria y secundaria, como lo propone el Viceministerio de Educación Escolarizada. Aunque su iniciativa sólo se refiere al sector rural, habría que considerar que en las ciudades existe también igual necesidad, en particular en las zonas periféricas. La verdad es que en muchos sectores urbanos la pobreza es tan apremiante como en el campo. La educación es una inversión de largo plazo, de ponerle el hombro el Gobierno habrá acertado.