Los conflictos y la vigilia permanente de los cocaleros dejó consecuencias en varias de las calles cochabambinas. La plaza 14 de Septiembre, lugar de encuentro y descanso, está ocupada desde hace una semana por los cocaleros. Una calle de la Bolívar es prácticamente un mingitorio público.
Los cocaleros ocuparon la plaza principal de Cochabamba y no la dejan en todo el día, incluso en la noche. Sus jardines son lugar de descanso y sus calles adyacentes centro de reuniones y discusiones, que son rotas por el disparo de petardos, incluso en sábado.
No se nota personas ajenas a este movimiento. Las calles que rodean a la plaza mantienen los testimonios de la furia cocalera, que quemó llantas usadas. Las cenizas y los restos de alambres quemados de las llantas permanecen en varios puntos. La calle España y parte de la avenida Heroína estuvieron bloqueadas ayer. La plazuela Busch, ubicada al frente de la sede del MAS, también se convirtió en lugar de descanso de los cocaleros. Mientras, la calle Bolívar, entre la 16 de Julio y Antezana, se convirtió en un mingitorio público. En este lugar, el olor a orines es insoportable, pero, pese a ello, existe una puesto de venta en la esquina.
Ayer, sorpresivamente el presidente Morales se reunió en Cochabamba con los movimientos sociales a quienes expusieron los motivos de la movilización.